La energía mareomotriz se ha convertido en una de las grandes promesas de las renovables. Este tipo de energía aprovecha el ciclo de las mareas, obteniendo electricidad gracias a las subidas y bajadas cíclicas del nivel del agua en la costa cuando éstas tienen al menos 5 metros de amplitud. Parecidas a la energía mareomotriz son también la undimotriz, que aprovecha el movimiento de las olas hacia arriba y hacia abajo mediante pistones; o la de las corrientes marítimas, capaces de movilizar turbinas cuando tienen una velocidad de 2 metros por segundo como mínimo.


