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¿Cómo financiar una startup?

En los últimos años el número de emprendedores en España ha aumentado ante las escasas opciones que ofrece el mercado laboral. Según el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2015, la tasa de actividad emprendedo¬ra (TEA), que mide las iniciativas emprendedoras con menos de 3,5 años de vida, continúa con el incremento que comenzó en 2014, alcanzando el 5,7%. El perfil de los nuevos negocios corresponde al de empresas emergente apodadas como startups pero, ¿cómo se puede sacar adelante un proyecto de estas características?

 

¿Qué es una startup?

 

Una startup es una empresa de reciente creación que tiene grandes posibilidades de crecimiento. Son negocios que cuentan con una fuerte base tecnológica, centrados en la innovación y muy vinculados a internet. Además, los costes de desarrollo son menores que en otras empresas, lo que las hace ideales para invertir. Ejemplos de startups, para todos conocidas, son Google, Facebook o Twitter.

Si tienes una idea, un prototipo o ya tienes una startup en fase de desarrollo, te comentamos cómo puedes obtener financiación para crecer de manera escalonada y tener éxito en tu negocio. ¡No lo pienses más y lánzate! ¡Emprende!

¿Cómo financiar una startup?

Con la crisis económica que ha tenido lugar en España en los últimos años, la forma de poner en marcha un negocio ha cambiado. Cada vez existen más opciones de financiación que pueden obtenerse tanto desde las administraciones públicas como desde el ámbito privado.

Según un informe elaborado por Startupxplore, la comunidad que pone en contacto startups e inversores, durante 2015 la creación de este tipo de negocios creció un 26% respecto al año anterior. A pesar de que los datos son positivos, el proceso para constituir una startup es largo y costoso.

Acceder a los diferentes modelos de financiación es una de las principales preocupaciones para un emprendedor, ya que para crear una startup no basta únicamente con tener una buena idea de negocio. Conocer dónde y cómo obtener liquidez te ayudará a superar las primeras barreras para poner en marcha tu empresa. A continuación, te explicamos algunas de las formas de financiación que puedes encontrar en la actualidad.

 

 

Distintos tipos de financiación privada

 

FFF (Family, Friends, Fools)

La familia, los amigos y los “locos” son los primeros inversores en los que pensamos cuando queremos poner en marcha una startup. Ellos van a ser los que confíen en nuestra idea incluso sin entenderla. Se estima que este tipo de “inversores” suelen aportar al proyecto entre 1.000 y 10.000 euros, lo que ayuda a constituir la entidad, registrar la marca o pagar los servicios de notaría.

Sin embargo, la opción de los FFF no es tan sencilla como parece, a priori, ya que hay que tener en cuenta que no son inversores al uso. Así pues, les costará comprender que el proceso de retorno de la inversión puede llegar a ser muy lento. En definitiva, se trata de una vía de financiación para lanzar una startup durante las primeras fases de desarrollo.

 

Inversores tradicionales y “Business angels

Los inversores tradicionales cada vez están invirtiendo más en este tipo de empresas. Por ejemplo, la comunidad Startupxplore cuenta actualmente con más de 7.000 startups registradas y más de 4.000 inversores, lo que facilita la comunicación y el vínculo entre ambos.

Por otro lado, existen los conocidos como business angels, inversores particulares que invierten su propio dinero en proyectos novedosos, según sus criterios, y aportan su experiencia y contactos. No obstante, en algunas ocasiones, se asocian varios inversores de este tipo para reducir el riesgo de pérdidas económicas.

Los business angels buscan startups con alto potencial de crecimiento, escalables y con un equipo comprometido y emprendedor. Suelen invertir entre 10.000 y 50.000 euros, aunque pueden alcanzarse cifras de hasta 300.000 euros.

 

Crowdfunding

Otra opción para financiar nuestra startup es el crowdfunding o financiación colectiva. Este sistema se caracteriza por ser menos exigente que otras vías de financiación.

Existen dos tipos de modalidades. El “crowdfunding”, como tal, es un sistema de cooperación que permite al promotor del proyecto obtener financiación ecómica a través de colaboradores que, a cambio de su participación en el proyecto, reciben algún tipo de beneficio no monetario. Por otro lado, el “equity crowdfunding”, es aquél en el que las personas que colaboran en la startup se convierten en inversores y accionistas de nuestra empresa.

Aceleradoras e incubadoras

Las aceleradoras de startups son empresas que nos ayudan a impulsar nuestro modelo de negocio en la fase inicial. Entre las funciones que realizan, podemos encontrar la formación personalizada, el asesoramiento, el  “mentoring”, el apoyo o el networking, entre otras.

Estas empresas apuestan por startups cuyo equipo de trabajo cuente con experiencia previa, cubra roles principales de una empresa y estén comprometidos con su proyecto.

Las incubadoras son una opción de financiación similar a las aceleradoras pero, a diferencia de éstas últimas, te ayudan a crear desde cero tu propia idea de negocio.

Venture capital

Otra opción son las entidades de “venture capital” o capital riesgo, que aportan el capital necesario para montar una startup en una fase de desarrollo temprana, con elevado potencial y riesgo, ya que no conocen si el servicio o producto tiene éxito en la sociedad.

Normalmente las entidades de este tipo invierten en modelos de negocio centrados en el sector tecnológico tales como biotecnología, TIC y software.

 

Financiación pública

 

Subvenciones

La subvención pública es un modelo de financiación complejo debido a la amplia lista de requisitos exigidos y al reducido número de subvenciones disponibles.

Una de las más conocidas es la que ofrece la Empresa Nacional de Innovación S.A. (ENISA), dependiente del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, que lleva desde 1982 financiando proyectos.

Otras son las de NEOTEC, un programa del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). Estas ayudas también dependen del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad y se centran en empresas de I+D+I y con base tecnológica.

Concursos

Los concursos no suelen ser la vía de financiación más recomendable para una empresa emergente. Sin embargo, puede servir como darla a conocer e impulsarla. Parte de estos concursos no dan premios en metálico, mientras que otros pueden llegar a repartir más de 100.000 euros.

Tras revisar algunas de las opciones de financiación que existen en nuestro país, te recomendamos que, si te sumerges en el mundo de las startup, no te agobies. Conseguir altas sumas de financiación es menos importante que afianzar inversores y clientes.

Por lo tanto, si encuentras una necesidad, eres capaces de cubrirla y quieres llevarla a cabo, debes ser consciente del camino que debes emprender para lograr tus objetivos y saber cómo financiarlo.

¿Vas a dar el siguiente paso?

FUENTES: Elaboración propia / Expansión / Lanzadera / Sartupxplore

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