Una iniciativa de Endesa por la eficiencia y la sostenibilidad

El grave problema de los incendios forestales

Los incendios forestales son una de las principales causas de la pérdida de ecosistemas y suponen una grave amenaza para los hábitats y todos los seres vivos que residen en ellos. La mayor parte de los incendios no se deben a causas naturales como pueda ser la caída de un rayo, sino a negligencias o fuegos provocados intencionadamente.

Se producen normalmente en zonas donde existe una gran masa de vegetación, afectada por un periodo de ausencia de agua más o menos prolongado. La escasez de agua, un terreno cubierto de hojas, rastrojos, ramas, hierbas y otros restos de vegetación seca, son el pasto perfecto para las llamas.

Tipos de fuegos y consecuencias

Los incendios forestales son ocasionados por diferentes tipos de fuego, cada uno con sus particulares consecuencias para el paisaje y su ecosistema:

Fuego en las copas:

Es un tipo de fuego que rara vez toca el suelo, por lo que se extiende de copa en copa. Para que este fuego se propague, los árboles deben estar relativamente próximos o tener copas frondosas, muy próximas unas de otras.

En estos incendios, las llamas destruyen los árboles y obstaculizan el desplazamiento de los animales, pero la zona del suelo o el sotobosque no se destruye de manera tan violenta, por lo que la recuperación del área suele ser más rápida que en otro tipo de incendios.

Fuego en el suelo:

Es el incendio forestal típico en el que las llamas se encuentran en la superficie del bosque quemando el sotobosque y la flora existente, además de producir la huída de la fauna.

Este tipo de fuego destruye la superficie forestal y afecta gravemente a la fertilidad del suelo, lo que provoca desertificación y una recuperación del bosque muy complicada.

Fuego en el subsuelo:

Este fuego es el más difícil de detectar y de apagar, ya que quema las raíces y otra materia orgánica. Por la escasa cantidad de oxígeno, apenas provoca llamas, lo que complica aún más la labor de acabar con él.

En este tipo de incendios, lo que se destruye es el subsuelo, con todo lo que ello implica tanto para la vegetación como para los animales que dependen de él. 

Los incendios forestales destruyen los hábitats forestales, provocando la pérdida de zonas de bosque con un alto valor ambiental y ecológico. Estas áreas se irán recuperando poco a poco, pero tardarán años en alcanzar su aspecto anterior.

La  destrucción de los ecosistemas es ya de por si un grave impacto, que puede agravarse si el incendio desencadena un proceso de erosión que favorece la desertificación.

Las consecuencias de este tipo de accidentes son devastadoras para el medio ambiente, por lo que es necesario que se tomen medidas y acciones de prevención como la concienciación de la ciudadanía, el manejo forestal adecuado, o normativas y políticas de apoyo que destinen presupuestos al mantenimiento de las masas forestales. 

¿Eras consciente del impacto de los fuegos forestales en el medio ambiente y en nuestras vidas?

Fuente: Bomberos de Navarra / MAGRAMA / Flickr

¿Qué te ha parecido el artículo «El grave problema de los incendios forestales»?

Comparte en Twenergy tu opinión sobre este tema, intercambia información con otros usuarios o plantéanos tus dudas.

0 Comentarios

Comunidad Twenergy

Únete

La comunidad con más de 50.000 usuarios donde podrás participar y compartir tu opinión sobre eficiencia energética

© twenergy.com 2017