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El hipoclorito sódico, el desinfectante del agua desde hace 300 años

David Bollero

Si hablamos de hipoclorito sódico es muy posible que no sepas de qué hablamos aunque, en realidad, no se trata más que de lejía. Lo que sucede es que esta última denominación ha quedado reservada únicamente a las soluciones diluidas que contienen entre 35 y 100 gramos de cloro activo por litro y se emplean para desinfección en hogares, hospitales, granjas, piscinas y en las industrias relacionadas con la alimentación, por ejemplo.

Este desinfectante se viene utilizando desde el siglo XVIII y es consecuencia de la reacción del cloro puro con una solución de hidróxido sódico, (sosa) por electrolisis directa de sal.  

El hipoclorito sódico es el compuesto de cloro más práctico utilizado para la desinfección del agua, así como para su control de calidad para consumo público, evitando, entre otras, la propagación del cólera como sucedía antiguamente. El hipoclorito sódico es el desinfectante más utilizado en el mundo, por su efectividad, bajo coste y fácil uso, siendo garantía del agua microbiológicamente potable. Ello es debido a su capacidad de eliminar grandes cantidades de bacterias, virus, hongos e incluso parásitos con la ventaja de ser más fácilmente transportado y almacenado que el gas cloro o el cloro líquido sin resultar tan extremadamente peligroso. El gas cloro puede irritar las vías respiratorias y en contacto con la piel o con los ojos producir quemaduras y dolor.

Aunque en un grado menor, es preciso no olvidar nunca que el hipoclorito sódico también es una sustancia peligrosa y corrosiva por lo que hay que extremar el cuidado en su manipulación. Y es que este compuesto puede ser un arma de doble filo por su elevado potencial tóxico en combinación con otros elementos, como el amoníaco, junto al que forma un gas muy tóxico llamado cloramina.

A pesar de ello, su empleo es de lo más diverso y estas lejías también son de una gran utilidad en la desinfección de aguas de irrigación; su aplicación a las aguas residuales industriales, puesto que eliminan sus olores al neutralizar el gas de sulfuro de hidrógeno y amonio; así como en la prevención de la formación de algas en torres de enfriamiento (legionela) y piscinas.

Pero este no es el único uso que se da al hipoclorito sódico: también se utiliza en la industria textil como blanqueador de las prendas, y en alimentación e higiene veterinaria como desinfectante. En todo caso, el cloro y bajo la forma de hipoclorito, se nos presenta como un aliado en nuestro día a día; sólo hay que saber dar con una de sus múltiples variantes para reducir sus riesgos maximizando sus ventajas.

Fuentes: Lenntechxoriguer.org | ymbresa.comKern S&D |  Flickr

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4 Comentarios
Big

El increible (y a veces imcomprensible) mundo de la química
Big original 1017158345

No tengo claro que contamina menos el agua. Si la lejía u otros detergentes más modernos sustitutivos de la lejia como los que tienen "oxígeno activo". ¿Alguien lo sabe?
Big

pues tenéis un Reto titulado "no abuses de la lejía" porque, cito textualmente: " La lejía es un producto muy útil para la limpieza y desinfección de superficies. Pero, ¡cuidado con ella, puede afectar al medio ambiente! No abuses de la lejía, su composición es capaz de romper el equilibrio bacteriano de las depuradoras dificultando su trabajo. Si quieres mantener limpio tu hogar mientras cuidas el medio ambiente utiliza detergentes ecológicos, sin fosfatos.
Big

Gracias NELED tengo en cuenta tu sugerencia..

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