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Estrategias pasivas en la bioconstrucción

Tras hacer una introducción a la bioconstrucción en el primer artículo de este serial, en esta ocasión analizamos la orientación de las edificaciones respecto a la luz solar, los vientos, las lluvias, los invernaderos estratégicos y los muros Trombe; algunos elementos de estrategias pasivas que encontramos en la bioconstrucción. Elementos reactivos ante el entorno que facilitan el ahorro energético.

De entre el gran catálogo de herramientas y técnicas que usa la bioconstrucción destacan las llamadas estrategias pasivas. La orientación del edificio, el uso de invernaderos, los muros Trombe, en definitiva, todas las adaptaciones respecto al medio ambiente que hagamos para aprovechar sus fuentes de energía son ejemplos de ellas.

3 ejemplos de estrategias pasivas en la bioconstrucción:

1. La orientación del edificio:

El sol y su movimiento a través de las estaciones del año puede ser aprovechado directamente como fuente de energía para calentar el edificio. Así mismo, la orientación con respecto al sol debe ser tenida en cuenta, en sentido contrario, para protegerse de él y generar aire fresco en verano. La orientación también debe sacar partido de otros elementos, como los vientos dominantes, la pluviosidad o la vegetación circundante.

2. El invernadero en la entrada:

Son estructuras capaces de acumular el calor del sol a través de la vegetación para que fluya lentamente al interior de la vivienda en horas de menos calor. La clave está en su correcta orientación y en el tamaño adecuado para aprovechar el sol en invierno y evitar el del verano. Una vez que el aire del invernadero se ha calentado, que sucede con bastante rapidez, el resto consiste en hacerlo circular aprovechando corrientes de aire convectivas.

3. El muro Trombe:

De forma similar que en el invernadero pero sin plantas, atrapamos el aire caliente que genera el sol al impactar contra un muro. Este calor queda retenido entre dicho muro y un cristal situado a pocos centímetros de él, y pasará al interior por unas aberturas en la parte superior.

Estas estrategias pasivas, principalmente basadas en la orientación y el sol como fuente de energía, no van a cubrir la totalidad de las necesidades energéticas de la vivienda. Para eso será necesario añadir otras fuentes de energía renovable, sin embargo, las estrategias pasivas representan los cimientos lógicos sobre los que se levantarán un edificio amigable con sus habitantes y con el entorno.

 

Sigue aprendiendo más sobre la bioconstrucción con estos capítulos del serial:

1. Bioconstrucción y viviendas ecológicas: Introducción.
3. Cúpula y Domo como estructuras preferidas en la bioconstrucción.
4. Muros de Tierra, construcciones de adobe, pilar fundamental en la bioconstrucción.
5. Beneficios e impactos positivos de la bioconstrucción.
6. Ejemplo de bioconstrucción: CREAS de Pozuelo de Alarcón.
7. Primeros pasos para la bioconstrucción.

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