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La tercera Revolución Industrial: el almacenamiento de energía

Desde el descubrimiento de la electricidad como fuente generadora de energía en el S.XVIII, ésta se ha convertido en el actor principal de los grandes cambios de la historia. Desde 2006, se empieza vincular a una tercera revolución industrial.

tercera revolucion industrialLa electricidad fue la gran invención de la Revolución Industrial en el S.XIX tras los trabajos y descubrimientos de investigadores cuyos nombres nos resultan familiares como Ampère, Faraday, Ohm o Volta… y ya en la Segunda Revolución Industrial con otros grandes inventores cuyos desarrollos siguen vigentes en nuestros días como Siemens, Graham Bell, Tesla, Edison… y otros muchos que convirtieron la electricidad en una actividad industrial capaz de transformar la historia.

Uno de los grandes inconvenientes que a lo largo de los años todavía no se ha resuelto es el almacenamiento de la electricidad, uno de los grandes problemas que ha conllevado a que su desarrollo en determinados elementos móviles (coches, motos, aviones…) haya sido casi nulo hasta nuestros días.

Debido a la elevada dificultad que tiene el almacenamiento de electricidad hace que la energía que se genera se tenga que consumir instantáneamente, ya que si no se pierde, lo que hace que en la actualidad se casen las famosas curvas de demanda y generación para maximizar el uso de los recursos de generación, que deben estar totalmente coordinadas y gestionadas para atender la demanda del mercado.

Esta situación de solape de demanda – fabricación (generación) hace que el proceso industrial de la generación de electricidad  sea totalmente diferente a otros procesos industriales que funcionan contra stocks o almacenes reguladores, que en el sistema eléctrico no existen.

La generación de la electricidad se produce por el accionamiento mecánico de generadores electromecánicos movidos normalmente por energía primarias  (agua, viento…) o bien  por el vapor de agua producido a través de reacciones térmicas o nucleares.

Una vez producida la electricidad se transporta gracias al invento a finales del siglo XIX del transformador, que permitió el poder transportar la electricidad a mayores distancias desde su fuente de generación, pudiéndose desarrollar así las grandes centrales generadoras de electricidad .

Llegados a este punto, el almacenamiento de la electricidad surge en el S.XVIII con Volta, que inventó la pila voltaica (actualmente las pilas y baterías eléctricas). Las limitaciones de este invento eran la capacidad limitada que tenía, y la necesidad de recargarla cada vez que se terminaba, pero presentaba grandes aplicaciones, sobre todo en lo referente a la movilidad que permitía.

Pues bien, esas limitaciones parece que en nuestros días del S.XXI se están redescubriendo con la revolución que durante estos últimos años hemos sufrido a través del desarrollo de teléfonos móviles, tablets o ordenadores portátiles, que además de reducir notablemente su tamaño han incrementado notablemente su capacidad de dar servicio y proveer de electricidad al dispositivos correspondiente. Ejemplo claro de esta evolución son las conocidas “pilas” que todos usamos para nuestros mandos a distancia o los juguetes, o bien las “baterías” de los teléfonos móviles, cámaras de foto y vídeo…

Esta revolución ya ha pasado de los pequeños dispositivos a los grandes dispositivos como coches, motos o incluso aviones, estando actualmente inmersos en una revolución acerca de la capacidad de almacenamiento y potencia disponible para mover este tipo de grandes dispositivos. Ejemplo claro hasta el momento ha sido el fabricante de coches eléctricos Tesla que ha revolucionado el mercado de la movilidad desarrollando e investigando nuevas formas de almacenar, entregar energía, así como recargar las baterías.

El máximo responsable técnico JB Straubel indica que la revolución en el almacenamiento de electricidad pensado para vehículos eléctricos empezó en 1990 con el comienzo del uso de la tecnología Ion-litio, que es la tecnología que casi todos los  fabricantes de coches tienen en su roadmap de lanzamiento de vehículos eléctricos.

El desarrollo tecnológico en el campo del almacenamiento de energía para vehículos eléctricos ha sufrido un gran avance en los últimos 5 años, incrementando su capacidad y potencia entregada en más de un 40%.

El desarrollo de este tipo de tecnologías es asimilable a la que podrá usarse en los hogares, de hecho actualmente esta tecnología está usándose en la propia fábrica de Tesla para cubrir picos de demanda, teniendo previsto llegar a crear una instalación que provea de hasta 4 megavatios-hora.

Este avance en el almacenamiento de electricidad hace pensar que en un futuro no muy lejano podremos ser autogeneradores de la electricidad que consumimos los usuarios a través de energías renovables y que esta podremos almacenarla e incluso verterla a la red a través de las Smart Grids… aunque para esto aún quedan unos cuantos años, pero lo más importante es que estamos en el camino de una auténtica revolución, como la de la Primera Revolución Industrial.

Un ejemplo de esta revolución en la que estamos inmersos y no nos damos cuenta no son sólo los coches y motos eléctricas. El fabricante de aviones Airbus está trabajando ya en el E- Fans: un avión eléctrico que ya surca los cielos cargado de baterías.

Fuentes: Flickr

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1 Comentario
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Esperemos que la legislación española acabe facilitando las cosas.

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