El mexicano Michael Hernández, ha creado una estación de recarga para bicicletas totalmente inalámbrica, que a su vez, utiliza al 100% energía limpia. La estación es desarrollada en Paris, Francia y lleva por nombre EasySation. El invento es un trabajo conjunto entre las empresas Clip&Bike, EasyBike, BMZ  y MOV’EO y un equipo conformado de seis ingenieros franceses.

La innovación de EasyStation consiste en el sistema con el que se recargan las bicicletas de manera inalámbrica por inducción, es decir, mediante un dispositivo formado por campos magnéticos resonantes (tomando bases de Nikola Tesla). Se trata de una estación que se alimenta de cuatro paneles solares ubicados en el techo, y la energía acumulada es almacenada en una gran batería. La innovación del mexicano formó parte de las iniciativas ecológicas que se presentaron en el marco de la reunión internacional de París COP21 en diciembre del 2015, y ganó el premio Ruban d'Honneurde, en la categoría RSM Entrepreneur of the Year de los European Business Awards (2015).

El Dr. Michael Hernández, es originario de San Luis Potosí, en el Centro-Norte de México y trabaja en Francia desde hace nueve años. En su trayectoria por Europa cuenta con proyectos como el sistema de carga eléctrica inalámbrica de vehículos o un cargador solar inteligente para un recorrido desde Turquía a Milán en bicicletas eléctricas abastecidas de energía por paneles solares.

Al inicio del verano de 2016, EasyStation contaba con 6 estaciones prototipo alrededor de París. Su intención es estar próximamente en otras ciudades de Francia y Marruecos, siendo su siguiente paso para extender la comercialización. Una de las grandes motivaciones para comercializar su invento es llevarla a otros sectores y potenciar el beneficio ecológico: “Las bicicletas eléctricas son solo una oportunidad para probar la tecnología y la aceptación de la gente, pero no descartamos llevar esta innovación a otros sectores comerciales, por ejemplo, el de los automóviles eléctricos. (…) Me gusta hacer aparatos que tengan una funcionalidad… veo y pienso en el usuario final y en las posibilidades infinitas”, menciona el mexicano. Aunque aún falta escalar el proyecto para ver su máxima rentabilidad financiera, los creadores aseguran que es un proyecto rentable y con mucho potencial.

Ya es posible soñar con una estación de carga de bicicletas eléctricas completamente limpia en medio de una reserva ecológica o en el desierto. En el mundo que vivimos, la movilidad es uno de los mayores retos por solucionar. Alternativas limpias y sustentables cómo la del ingeniero mexicano demuestran los beneficios que tiene el unir talentos en beneficio del planeta.

 

Fuentes: CONACYT | NOTIMEX

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