Faros y carrocería del cocheLos investigadores han patentado una mezcla de fibra de carbono y resina polimérica que puede almacenar y descargar electricidad, de forma que la carrocería de un coche podría servir de batería. El material será flexible, fuerte y ligero y por tanto adecuado para su empleo en componentes de automóvil.

Según ha explicado Dr. Emile Greenhalgh, uno de los responsables del proyecto, «el coche del futuro podría extraer energía del techo, capó e incluso las puertas gracias a este nuevo material compuesto. Incluso el sistema de navegación por satélite podría alimentarse mediante su propia carcasa». Además, este tipo de material permitiría que los coches fueran más eficientes en relación al consumo, más compactos, más ligeros y prolongaría la autonomía entre cargas.

«Nos encontramos en la primera fase de este proyecto y aún queda mucho camino por recorrer, pero consideramos que nuestro material compuesto es verdaderamente prometedor», ha asegurado Greenhalgh.

Pero este tipo de material no sólo supondría una revolución a la hora de fabricar coches eléctricos o híbridos. También se podría utilizar en otros aparatos electrónicos como ordenadores o teléfonos móviles. Según Greenhalgh, se podrían fabricar «teléfonos móviles tan finos como una tarjeta de crédito, puesto que ya no precisarían baterías aparatosas, u ordenadores portátiles que extrajeran energía de su propia carcasa y durasen más tiempo encendidos sin necesidad de conectarlos a la red».

Aunque la idea parezca perfecta, este tipo de material tiene un inconveniente: su coste. La fibra de carbono es mucho más cara de producir que el acero o el aluminio por lo que, al principio, y hasta que se encuentre un modo de producirla más barato, servirá sólo como complemento a las baterías convencionales.

Fuentes: Elaboración propia / London Imperial College / Inhabitat.com / Ison21.es / Cordis Noticias / Flickr.com

 

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