Lo más novedoso de este scooter diseñado por la firma holandesa Waarmakers es su estructura: está compuesta por BioBased, un material totalmente biodegradable formado por fibras naturales y bioplásticos. El resultado es un cuerpo robusto y fuerte que imita al acero y protege la moto ante cualquier incidente en la ciudad.

Con 95 kilos de peso, este scooter ‘made in Amsterdam’ es capaz de circular a una velocidad de 60 kilómetros por hora con dos ocupantes sin necesidad de llenar el depósito de combustible. Sólo necesita electricidad para funcionar. Su motor eléctrico de 4kW está alimentado por una batería de 48V, con una vida de ocho años o 2.000 ciclos. La autonomía del scooter llega a los 55 kilómetros, lo que permite circular durante unas dos horas sin necesidad de recargar las baterías. Además de un diseño retro que llama rápidamente la atención, este scooter viene equipado con frenos de alta gama, iluminación LED, un cargador USB, soporte para smartphone, control de crucero, GPS y servicio en ruta.

Si bien su precio es aún un misterio, lo que sí es seguro es que los primeros scooters biodegradables circularán pronto por la ciudad de Ámsterdam en servicio de leasing. Los interesados pagarán por kilometraje: desde 140 euros al mes por 300 kilómetros a 170 euros por 1.000 kilómetros. 

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