Encuentro digital con Renata Fenton

Renata Fenton

Renata Fenton

Co Fundadora y Directora de Diseño Isla Urbana

La captación de agua de lluvia: proyecto Isla Urbana

09/12/2014

Un 36% de los hogares de Ciudad de México no tiene un acceso adecuado al agua. Este problema no es exclusivo de la capital mexicana. Muchas otras grandes urbes lo sufren desde hace años y seguirán haciéndolo en un futuro si no se encuentran soluciones viables y eficaces de suministro como la que el proyecto “Isla Urbana” puso en marcha hará ya unos cinco años. 

A día de hoy, el sistema de captación de agua de lluvia de “Isla Urbana” permite que 1.700 hogares de bajos recursos de las zonas más altas de Ciudad de México no tengan que comprar agua de pipa (camión cisterna) para lavar, cocinar y asearse. Esto se traduce en un 50% de ahorro en sus ya de por si apretados presupuestos familiares. Incluso algunos de esos hogares ya son autosuficientes con el consumo de agua de lluvia. 

¿Por qué la escasez de agua?

Las crisis hídricas no son nuevas. Los periodos de sequía son cíclicos, aunque lo cierto es que cada vez son más frecuentes debido al cambio climático y afectan a más áreas como consecuencia de la desertificación. El caso de Ciudad de México es especial, pues se da la paradoja de que su promedio de precipitaciones en época de lluvias supera al de Londres.

El agua que sale por las llaves (grifos) de los baños, cocinas y patios de las casas de los capitalinos proviene de pozos locales y de los ríos Lerma y Cutzamala. Para extraer el agua de los pozos y bombearla hasta las partes más altas de la ciudad se gasta una cantidad ingente de energía. Por no hablar de la sobreexplotación de los acuíferos sobre los que se asienta la ciudad: de cada metro cúbico que se extrae tan solo se recargan 300 litros. Por eso el centro de la capital mexicana se ha hundido 10 metros en los últimos 100 años. 

¿Cómo se recoge el agua de lluvia? 

El sistema de captación de agua de lluvia de “Isla Urbana” es sencillo y bastante económico. Consiste en una cisterna que va almacenando el agua que cae sobre los tejados y la redirige a un  tren de filtrado que la purifica y hace apta para el uso doméstico. Tan simple como una bomba, una cisterna y un tambo para la azotea, que pueden adquirirse en las tlapalerías (pequeñas ferreterías) locales. 

Aprovechar el agua de lluvia que cae sobre los tejados tiene muchas ventajas, entre ellas… 

  • El agua que no llega a caer al piso (suelo) no pasa por tantas áreas contaminadas, por lo que una vez purificada a través de los filtros es un agua limpia.
  • Ese agua que no ha pasado por áreas sucias del terreno llega a los cauces naturales y reservas subterráneas más limpia, por lo que se evitan riesgos de contaminación.  
  • En caso de lluvias torrenciales, se retiene parte del agua antes de que llegue a los drenajes, de modo que es más difícil que estos se saturen y se inunde el terreno. 

Como el proyecto de “Isla Urbana”, muchas otras ideas ciudadanas pueden cambiar la fisonomía de las ciudades en pro de sus habitantes. Es momento de compartir iniciativas como “Isla Urbana” con otras regiones. Es momento de recuperar nuestro derecho al agua.