Ganador de la 9ª edición

Invernaderos de Esperanza

Un proyecto para ayudar a la desnutrición infantil en Perú.

En la provincia de Canas, en Perú, el cambio climático está recrudeciendo las condiciones medioambientales. Durante el día los cultivos sufren altas radiaciones solares mientras que por la noche las temperaturas bajan por debajo de 0 grados. Por eso, las familias han tenido que limitar sus cosechas a aquellas hortalizas y tubérculos que aguantan mejor las condiciones extremas, como la patata, habas, quinua y cebada. Esto está afectando a la alimentación de las familias que se ven obligadas a ingerir únicamente carbohidratos, con las consecuencias que eso tiene para la nutrición de la población, especialmente de los niños. 

Por ello, Achalay ha presentado un proyecto con el que pretende construir invernaderos ecológicos que protejan los cultivos de estas familias de las duras condiciones ambientales. Gracias a los invernaderos, las familias podrán ampliar la variedad de frutas y hortalizas que cultivan y así enriquecer la dieta y frenar la desnutrición que ya sufren la inmensa mayoría de los niños de la zona. 

Además, el proyecto tiene un fuerte componente medio ambiental ya que en todo momento se ha velado por la protección y el aprovechamiento de los recursos naturales como el sol o los residuos orgánicos de los propios invernaderos. Estos son los puntos fuertes de este proyecto: 

Mejora de la dieta de más de 300 niños

La inmensa mayoría de las familias de la zona no pueden permitirse el consumo de carne, ya que se ven obligadas a vender su ganado para subsistir. Este hecho, sumado a que la dieta se limita en un 100% a los carbohidratos, ha elevado la malnutrición de los niños de la zona. Con la construcción de estos invernaderos, los habitantes de Canas podrán ampliar su dieta con nuevas frutas y verduras y además aligerar la presión económica que sufren para poder acceder a otros alimentos necesarios para una correcta alimentación, como la carne.

Respeto del medio ambiente

Los invernaderos aprovecharán de manera eficiente los recursos naturales como el sol, acumulando energía y manteniendo la temperatura interior siempre por encima de 5º C.

Además, se aprovecharán todos los residuos que genere el propio invernadero, ya sea para la producción de abono orgánico como para la alimentación del ganado.

Trabajo y formación para las mujeres

Las mujeres de la zona recibirán la formación necesaria para mantener y explotar los cultivos en los invernaderos. Esto significa que podrán aprovechar los conocimientos adquiridos para implementarlos también a nivel casero y mejorar la economía de sus hogares.

Puedes ver más información sobre la ONG y el proyecto en este enlace.