El ahorro de agua se basa en dos ideas: por un lado mejorar la eficiencia de los equipos consumidores de agua, es decir, reducir el consumo de agua sin perder el confort; y por otro modificar los hábitos de uso del agua para minimizar el gasto innecesario de ésta.

Sistemas de ahorro de agua

  • Instala reductores de caudal, también llamados perlizadores, en todos los grifos de tu vivienda. Consiguen una reducción de alrededor del 40% del consumo de agua. También puedes incorporar reductores volumétricos en las duchas, que tienen la misma función que los perlizadores.
  • Coloca sistemas de doble pulsador en las cisternas, de forma que puedas elegir la cantidad de agua a expulsar en cada uso.
  • Si estás pensando en adquirir una lavadora o lavavajillas, ten en cuenta el agua que consumen. Opta por el más eficiente fijándote en el consumo de agua anual que consta en su etiquetado energético.
  • Elige sistemas de riego por goteo y programadores de riego para mantener sano tu jardín, minimizando el derroche de agua.

Cambia tus hábitos

  • Date una ducha rápida en lugar de bañarte.
  • No arrojes basura o líquidos contaminantes por el inodoro ni por la pila.
  • Abre el grifo sólo cuando lo necesites evitando dejarlo abierto innecesariamente, por ejemplo, al lavarte los dientes, afeitarte o lavar los platos.
  • Pon el lavavajillas o la lavadora siempre a plena carga.
  • Riega tu jardín en momentos de menor calor para evitar la evaporación e intenta utilizar plantas adecuadas a la zona climática.
  • Revisa periódicamente que no existen fugas de agua en tu casa.

Si quieres más detalles de cómo ahorrar agua puedes consultar la guía de ahorro de agua. Seguro que ya estás muy concienciado pero, ¿cuál de estas acciones no realizas todavía?

Fuentes: Elaboración propia/ Flickr

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