La sobreexplotación del manto acuífero para facilitar el abastecimiento de agua a una población que no deja de crecer en ciudades como el Distrito Federal plantea un reto complejo al que hasta ahora no se le ha dado toda la importancia que merece. No se trata tan sólo del daño ecológico irreparable…

Las implicaciones sociales y económicas son igualmente preocupantes. Por citar solo algunas, entre las más evidentes se encuentran:

  • El patrimonio histórico, artístico y monumental de la Gran México-Tenochtitlán corre el riesgo de hundirse. Ya se ha detectado que algunas zonas de la ciudad se hunden hasta 2,5 centímetros por mes.
  • Los costes de extracción y bombeo del agua subterránea cada vez serán más elevados.
  • La capacidad de los pozos de los que bebe la ciudad no se recupera, por lo que la escasez de agua y los cortes en el suministro serán cada vez más frecuentes.

Las consecuencias de la extracción del agua subterránea merecen, sin lugar a dudas, que se dedique tiempo y presupuesto para investigar posibles soluciones. Así lo hizo a finales de los años 90 el ingeniero Jaime Grau Genesias, quien patentó el primer aditivo para elaborar concreto ecológico 100% permeable que deja pasar el agua de forma inmediata. A día de hoy, este innovador material se comercializa bajo el nombre de Hidrocreto y ya se ha instalado en los pisos de obras públicas y privadas de todo el país.

Entre sus ventajas destacan:

  • Se eliminan los charcos en las calles.
  • Gracias a su porosidad son pavimentos antiderrapantes.
  • Reduce la temperatura de las superficies.
  • Reduce el ruido provocado por la circulación vehicular.
  • Permite la reducción o incluso eliminación de los drenajes pluviales.
  • Más amigable al medio ambiente ya que su fórmula es 100% base agua.
  • La durabilidad del concreto ecológico es mucho mayor a la carpeta asfáltica.
  • Permite recuperar el agua de lluvia para su posterior uso en riegos de zonas verdes.

Al ser totalmente permeable, este concreto hace posible que el agua de lluvia se infiltre al subsuelo, ayudando así a la recarga de los mantos acuíferos de las ciudades y rebajando los riesgos de inundaciones en época de lluvias. El agua se ha convertido en un tema vital para el futuro de la humanidad. Romper sus ciclos naturales por el crecimiento descontrolado de las ciudades tiene consecuencias ya hoy en día. Materiales como el Hidrocreto que ayudan a construir de forma más ecológica y responsable son cada vez más relevantes. Es necesario un cambio en nuestra forma de concebir las ciudades, metrópolis más ecológicas y sostenibles es el objetivo.

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