Colombia, conocido como un país privilegiado por su biodiversidad, tiene una gran oportunidad a través de los bonos de carbono. Si te interesa saber a qué hace referencia este tipo de bonificación y cuál es su relación con el país suramericano, continúa leyendo.

¿Qué son los bonos de carbono?

Apretón de manos

Los bonos de carbono tienen como objetivo ayudar a reducir los gases de efecto invernadero, principalmente en los países más contaminantes, los cuales suelen ser los más industrializados. También conocidos como Certificados de Emisión Reducida (CER), equivalen a una tonelada métrica de dióxido de carbono.

¿Dónde se pueden conseguir?

Estos bonos se obtienen en el Mercado del Carbono, donde podemos distinguir dos tipos:

  • De cumplimiento regulado, para empresas y Gobiernos que obligatoriamente deben controlar sus emisiones de CO2
  • Voluntarios

Cada país tiene una cuota de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y, si la rebasa, puede reducirla comprando bonos de carbono a otros países menos contaminantes. Esta dinámica no funciona solo a escala de países, sino también entre empresas.

Por ejemplo, si una empresa desarrolla un proyecto de disminución de emisiones de CO2 de forma voluntaria, y está interesada en vender su cuota a otra que esté obligada a reducir sus gases contaminantes en otro país, puede hacerlo sin problemas a través del Mercado de Carbono.

Casos de proyectos de desarrollo limpio

Logotipo de la FAO
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), algunos ejemplos de proyectos de Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) que se han implementado con bonos de carbono, son:

  • Evitar metano: una empresa de energía y fertilizantes obtenidos de los vertidos de desperdicios del ganado en Pakistán.
  • Biogás: captura y combustión de metano derivada del tratamiento de estiércol en Armenia.
  • Producción de biomasa:generación de electricidad a partir de los residuos del cultivo de mostaza en India.
  • Programa de reforestación: plantación de árboles para madera, leña y producción de forraje en tierras degradadas de Bagepalli, India.
  • Forestación de pastos: establecimiento y manejo de plantaciones forestales en Tanzania.

Críticas al modelo

Para los críticos de este modelo, el sistema de bonos de carbono no contribuye a reducir la concentración de CO2 en la atmósfera, ni mitiga el calentamiento global, que era el objetivo del Protocolo de Kyoto, ideólogo de los bonos de carbono, hace ya más de quince años.

En esta década y media, han recibido también críticas relacionadas a que los grandes proyectos (con gran volumen de reducciones) tienen pocos beneficios para la población local, y los pequeños proyectos encuentran muchas dificultades. Además, muchos de estos proyectos se vienen desarrollando en países emergentes, no en los industrializados, que son los más contaminantes.

El papel de Colombia frente a los bonos de carbono

Bandera de Colombia

Colombia es el cuarto país hispanoamericano y el doceavo del mundo con mayor cantidad de proyectos de Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), por lo tanto, su potencial frente a los bonos de carbono está más que claro.

Conociendo la biodiversidad colombiana (donde 54% del territorio nacional son bosques), sus posibilidades de desarrollar proyectos de reforestación y conservación de bosques naturales resultan muy interesantes. Además, ciertos proyectos ya caminan en esta línea. A continuación mencionamos algunos de ellos:

Proyectos colombianos con bonos de carbono

Antioquía, Colombia

  • El primer proyecto forestal de Suramérica y tercero en el mundo en generar bonos de carbono, llevado a cabo en Cáceres (Antioquia) y Arauca.
  • El proyecto de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), que lanzó su “proyecto sombrilla” para conseguir bonos de carbono a través de la captura y mitigación del metano a través del manejo de aguas residuales, para así demostrar que el sector palmero puede generar siete veces más energía de la que utiliza en su propio proceso.
  • Finalmente, la creación de un mercado voluntario de CO2 en el país, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de incentivar proyectos de mitigación voluntaria de carbono e impulsar que las empresas colombianas (sin la obligación legal de pagar por sus emisiones) puedan comprar voluntariamente bonos de carbono. Trata de facilitar financiamiento para la conservación de sumideros de carbono como las selvas y bosques colombianos.

Otro factor importante para sacar adelante los proyectos colombianos con bonos de carbono es el interés del área empresarial. Se calcula que 60% del empresariado colombiano está dispuesto a asumir compromisos medioambientales.

Por lo anterior, sumado a algunos de los beneficios de los bonos de carbono, como su impacto económico, tecnológico y social; este modelo plantea un importante avance para las naciones comprometidas en la preservación de sus ecosistemas.

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