Estas elevadas concentraciones no han sido algo puntual, sino que la mayoría de las estaciones de vigilancia que forman parte de la red de Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG) de la OMM, han notificado concentraciones muy elevadas. Si bien es cierto que la concentración de 400 ppm se había superado en alguna ocasión más y en estaciones concretas, es la primera vez que tantas estaciones registran valores tan altos y durante más de 24 horas seguidas.

Causas

El origen de estas concentraciones históricas se debe principalmente a las actividades antropogénicas, pero lo que realmente preocupa es el hecho de que la concentración no deja de aumentar a pesar de los esfuerzos realizados hasta la fecha para frenar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), como son:

  • Legislar para reducir y compensar emisiones
  • Limitar las emisiones de los sectores más contaminantes
  • Favorecer el cambio a mejores tecnologías
  • Impulsar acciones de absorción de GEI
  • Impulsar acciones de compensación de GEI

Consecuencias

El dióxido de carbono es el GEI más importante y que mayor efecto tiene sobre el Cambio Climático, por lo que su aumento puede tener consecuencias importantes en la Tierra.

El significado y las consecuencias de estos valores todavía se están debatiendo, ya que los científicos no se ponen de acuerdo sobre cual es nivel de concentración máximo a partir del cual los efectos en el clima serán notables e irreversibles.

En lo que sí parece que se ponen de acuerdo es en la afirmación de que la Tierra está perdiendo la capacidad natural para absorber CO2, lo que conllevaría que las estrategias de reducción de emisiones llevadas a cabo por los países deberían reajustarse para evitar llegar a niveles comprometidos de calentamiento global.

¿Debemos direccionar las políticas existentes sobre reducción de emisiones? ¿Qué más podemos hacer para reducir la concentración atmosférica de GEI?

Fuente: Organización Meteorológica Mundial | Flickr

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