Los productos desechables no empiezan su proceso con buen pie, ya que para producirlos son necesarias toneladas de petróleo o de papel. Pero lo que más debe alarmarnos sobre este tipo de productos es la contaminación que provocan una vez que los hemos utilizado. En este post hemos querido abordar el tema para concienciar de la importancia de usar en la medida de lo posible otros productos que se puedan reciclar.

Productos desechables y contaminación

¿Qué son productos desechables?

Su propio nombre lo dice, son “desechables” es decir que parten de la base de que nunca van a ser reutilizados, es decir, son materiales no reciclables. Y esa no es una buena base cuando se quiere mimar al medio ambiente.

Cuando utilizamos este tipo de productos lo hacemos en grandes celebraciones, para no tener que fregar tantos platos, vasos, etc. Es decir, que encima usamos una gran cantidad. Y como es lógico, si no queremos fregar tiramos los platos con restos de comida, lo que hace prácticamente imposible que puedan reciclarse.

Contaminación por vasos desechables

Los productos desechables más contaminantes

Pero dentro de los productos desechables, hay unos que se llevan la palma en contaminación. Se trata de los envases de espuma o poliestireno, que se suelen usar para la comida rápida o para envasar la carne en las grandes superficies. El poliestireno no sólo no se puede reciclar, sino que no se biodegrada nunca. ¿Y dónde van este tipo de envases? Pues lamentablemente lo que ocurre con ellos es que se van destruyendo en pequeños trozos y muchas veces llegan al mar, contaminándolo de manera irreversible.

Platos desechables y contaminación

¿Cómo podemos luchar contra los productos desechables y la contaminación que provocan?

La mejor decisión es hacer todo lo posible por no utilizar los productos desechables. Especialmente los platos, cubiertos y cuchillos de plástico, ya que es lo que está más en nuestra mano. La próxima barbacoa o celebración familiar recuerda que estos productos son muy nocivos para la naturaleza y, aunque dé un poco de pereza, usa platos tradicionales que sí son biodegradables.

Y si pensamos de manera más global queremos animar a las empresas que fabrican este tipo de productos a que busquen otras alternativas a estos materiales o, al menos, que traten de incorporar a sus procesos de producción materiales ecológicos como el papel reciclado.

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