Cualquier cosa que altere la temperatura natural del planeta, puede considerarse contaminación térmica. Si echas un vistazo a tu alrededor, encontrarás fácilmente muchos elementos que (a pequeña escala) pueden subir la temperatura de la sala. Por ejemplo, un ordenador, una máquina de café, la iluminación…

La contaminación térmica, aliada del calentamiento global.

Pues bien, ahora imagina todas las fábricas, el tráfico, las centrales térmicas y otras grandes fuentes de calor que están activas en este momento. Ese es el verdadero problema. Las grandes fuentes de calor incrementan la temperatura del planeta o lo que es lo mismo, favorecen el calentamiento global.

Calentamietno global, efectos de la contaminación térmica

¿Qué se puede hacer para frenar la contaminación térmica?

Cuando nació, la industria no tuvo en cuenta el medio ambiente. Es ahora, cuando nos hemos dado cuenta de que hay que cambiar nuestros hábitos de producción y consumo para cuidar lo que tenemos, nuestros recursos naturales. Por eso, tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para ayudar a frenar la contaminación térmica.

  1. Presionemos a las instituciones. Los organismos públicos son los que deben tomar medidas para que veamos resultados. En definitiva, que se tome al medio ambiente como lo que es: uno de los temas más importantes en la agenda de cualquier político.
  2. Reduzcamos el consumo en los hogares. Piensa en los millones de personas que somos en todo el planeta. Juntos también generamos mucha contaminación térmica, por eso es importante que bajemos nuestro consumo eléctrico. Además de ahorrar en tus facturás estarás ayudando al medio ambiente.

Escribe un comentario

Guardar en Pinterest