atrapanieblasEste método de recolección de agua de niebla no es nuevo. Los chilenos pensaron previamente en ello a mediados del siglo XX, cuando se idearon los primeros colectores de niebla. Actualmente, estos dispositivos se han perfeccionado tanto que se han convertido en una fuente alternativa de agua dulce en distintas zonas áridas del planeta. En España, Canarias es uno de los lugares más interesados en la implantación de estos mecanismos para cubrir las necesidades hídricas de pequeñas comunidades rurales.

A grandes rasgos, la idea consiste en que las pequeñas gotas de la niebla queden adheridas en los hilos de las mallas para luego redirigirlas y acumularlas en unos depósitos. Como explica María Victoria Marzol, Catedrática de Geografía Física de la Universidad de La Laguna (Tenerife) en una entrevista a tiempo.com, “las mallas más frecuentes que se utilizan para este fin son de polipropileno, metálicas, con hilos de teflón, rafia o plástico”. Además, la catedrática detalla que “las mejores condiciones geográficas para una buena captación son una altitud en torno a los 800 – 900 metros,  la  existencia de un collado por el que se canalice la niebla, la orientación a los vientos húmedos del norte y la cercanía a la línea de costa, puesto que las nubes, según se adentran en las islas, van perdiendo su contenido líquido”. Actualmente, en Tenerife hay en total ocho pantallas de 12 metros cuadrados cuya agua recolectada se deriva a la reforestación y a los depósitos situados en el monte para usos forestales. Uno de esos lugares es el Parque Rural de Teno.

Canarias apuesta por los atrapanieblas

Montes Verdes Ingeniería Agraria es una de las empresas canarias que más está apostando por los atrapanieblas. Concretamente ha desarrollado un sistema tridimensional y modular bautizado como Gran Garoéâ, en alusión al árbol sagrado de la isla de El Hierro. En este caso, la disposición de las mallas permite la entrada de la niebla a través de todo el captador, creando turbulencias internas que fomentan la precipitación del agua. Las gotitas quedan retenidas en estas mallas y al unirse entre sí terminan por precipitar hacia la base, diseñada para filtrar el agua antes de pasar a las tuberías que conducen al depósito. En una de las estaciones piloto ubicada en Tenerife, obtuvieron en el mes de noviembre 3000 litros de agua. “En un día hemos llegado a recoger más de 500 litros”, aseguran desde la empresa.

Con todo, el objetivo de Montes Verdes Ingeniería Agraria es llegar a crear «Huertas Hídricas» formadas por varios captadores –según las necesidades de abastecimiento- en zonas altas o aisladas con niebla para obtener grandes volúmenes de agua. Según la empresa canaria, un ejemplo de una «Huerta Hídrica» de 5.000 m2 produciría unos 100.000 m3 de agua año, abasteciendo a una población de 2.000 habitantes con un consumo medio por habitante de 140 litros diario. Un sistema muy prometedor que puede ayudar a las zonas más necesitadas de este recurso fundamental.

Fuentes: Twenergy / Canarias24horas / Montes Verdes Ingeniería Agraria / Tiempo, entrevista en tiempo.com / Flickr

Escribe un comentario