La compañía tiene previsto instalar al menos 300 megavatios de capacidad de generación fotovoltaica. El proyecto será desarrollado con Ingeniería y Construcción Sigdo Koppers, compañía líder en construcción y montaje industrial de gran escala en Chile, con el apoyo del Banco de Desarrollo de China. El acuerdo supone también el primer proyecto que se impulsa en toda América Latina de energía fotovoltaica en modalidad de paridad de red (venta de energía al sistema interconectado sin subvención), lo que significa un enorme paso en el desarrollo de este sector y un empuje para la generalización de la energía fotovoltaica.

Las ventajas de inversión

En Chile se viven tiempos propicios para las inversiones en renovables, especialmente en energía fotovoltaica, gracias a sus condiciones de mercado y regulatorias:

– Cuenta con uno de los mejores niveles de irradiación solar del mundo en el desierto de Atacama.

– Alto precio de la energía eléctrica y un previsible futuro aumento de la demanda.

– Estabilidad política, un sólido ambiente para inversiones y leyes como la Paridad de red, el subsidio del precio de la energía y el “net metering” (ya aprobada), que permite vender los excedentes de energía.

Chile, al unirse a la tendencia mundial con un desfase de 10 años, tiene la ventaja de disponer de una tecnología plenamente probada y establecida como una opción rentable. Mientras los costes han disminuido, la eficiencia y la fiabilidad de los equipos han aumentado significativamente. China lleva años queriendo ponerse al nivel de sus competidores en la fabricación de paneles fotovoltaicos y ésta es su oportunidad para demostrarlo.

En los próximos cuatro años, la mitad de la energía fotovoltaica de América Latina será producida por Chile. El objetivo del Gobierno es aumentar la producción de energía renovable (no convencional) hasta alcanzar la meta de ser el 10% de la energía producida en el país para el 2024. Sin embargo, a pesar de las excelentes ventajas que presenta, esta energía también tiene sus limitaciones. La competencia con otras fuentes de energía renovable más extendidas, como la biomasa y las pequeñas centrales hidroeléctricas, que tienen un mantenimiento mucho más barato que la tecnología solar, será dura al menos en el corto plazo.

Inversiones globales en renovables

Las inversiones globales en energía renovable han caído en 2012, lo que supone el primer descenso en 8 años. En concreto el análisis del mercado fotovoltaico de América del Sur parece indicar que la paridad de red seguirá siendo un factor determinante en el futuro. Este desplome se atribuye principalmente al descenso de las inversiones en países como EE.UU., que  bajaron un 30%, y en Europa, donde España redujo sus inversiones en 70%, seguida de Italia, Francia y Alemania.

Sin embargo, el dato no es del todo malo, ya que a lo largo del pasado año se produjo un boom en la actividad en los mercados emergentes. En particular, los países de África del Sur y la región del MENA han sido los que han mostrado un mayor crecimiento. A medida que las empresas evalúan los riesgos relacionados con la seguridad energética, los precios de la energía y la normativa, empiezan a centrarse en la optimización de su matriz energética aumentando sus inversiones en energía renovable.

En cuanto a los proyectos en marcha, cabe destacar los desarrollados en Emiratos Árabes (con Masdar) Arabia Saudí, y otros países con un gran potencial, como Qatar, Jordania, Egipto y Sudáfrica. La falta de apoyo gubernamental en la actualidad representa la mayor barrera para el desarrollo de las energías limpias.

El creciente interés de los gobiernos hacia las energías renovables y la gestión energética hacen que Chile, Brasil o México sean los países latinoamericanos con más proyección en energía solar fotovoltaica, tanto por sus condiciones climáticas como por las características de sus mercados. Representan la mejor oportunidad para muchas empresas del sector de las renovables.

Fuentes: Twenergy / Agencia EFE / Enova markets / Flickr

Escribe un comentario