La nutrición es cada vez más importante en la mente de todas las personas. Por ello aparecen terapias como el coaching nutricional que ayudan a entender mejor nuestra relación con la comida y a aprender a sacar el máximo partido a nuestro menú semanal para cocinar de manera más saludable.

Muchos defienden que la comida sin cocinar es más sana. La razón: sus nutrientes no se alteran con ningún tipo de cocción o calentamiento. Por ejemplo, las frutas y verduras. Hay que incluir siempre vegetales y fruta en la dieta, bien como ensaladas o bien en el postre. El sushi o el carpaccio son otras opciones de alimentos crudos que podemos probar.

En el caso de que queramos cocinar los alimentos (no todos pueden comerse crudos), lo mejor es hacerlo en el horno por varias razones: podemos cocinar sin añadir grasas extras y al mismo tiempo mantener el sabor del producto, ya que los alimentos segregan sus propios jugos. De esta forma los nutrientes permanecen casi inalterables. Recuerda que el horno supone un importante gasto de energía en el hogar, de modo que debes usarlo siempre de forma responsable. Por ejemplo, evita abrir la puerta del horno salvo que sea estrictamente necesario. Cada vez que lo haces la temperatura baja unos 25 grados.

Hervir o preparar la comida al vapor también nos ayudan a mantener una dieta saludable. Hay que tener en cuenta que cuanto más tiempo se cocina el alimento, menos nutrientes se conservan. Después de una cocción de verduras, aprovecha el caldo restante para hacer un caldo o una sopa. Es precisamente en el caldo donde quedan todos los nutrientes que pierde el alimento.

Cocinar los alimentos a la plancha es otra opción muy sana, sobre todo porque las grasas están muy limitadas. Con una buena plancha podrás cocinar los alimentos con apenas aceite y evitar que se peguen. Un ejemplo es la plancha de Jata (disponible en la tienda Twenergy). Se trata de una piedra antiadherente para todo tipo de carnes y pescados. No se raya, ahorra energía (puedes cocinar multitud de alimentos a la vez gracias), regula la temperatura y realza el sabor de los alimentos. Además, este tipo de planchas de alta densidad mantienen por más tiempo el calor, siendo más eficientes. Puedes apagarlas minutos antes de que los alimentos estén totalmente cocinados y ahorrar energía. Sin duda una gran aliada para cocinar de forma saludable y mejorar tu alimentación.

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