TrenEl tren es el modo de transporte público más sostenible después del tranvía. Sus emisiones por km y pasajero son de media 3 veces menores que las que produce un automóvil. Pero Renfe y el IDAE quieren ir más allá y conseguir reducir más aún sus emisiones. Para ello han firmado un acuerdo de cooperación para identificar y valorar la viabilidad de proyectos de este tipo en sus instalaciones ferroviarias.

Esta iniciativa se enmarca en el Plan de Sostenibilidad Energética diseñado por Renfe, y es parte asimismo de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España, con la que trabaja el IDAE.

Entre los proyectos que se desarrollarán durante estos tres años de duración del acuerdo están:

– La Gestión Energética de la organización
– Auditorías y diagnósticos energéticos
– Medición y asignación de consumos
– Modelos de compra energética
– Actuaciones en trenes, vagones y locomotoras
– Fomento de energías renovables en edificios

Y se le prestará especial atención además a:

– Formación para la conducción eficiente de los trenes
– Concienciación interna de la responsabilidad energética
– Optimización del freno regenerativo de la variedad de vehículos ferroviarios

Consumo energético de los trenes de Alta Velocidad

Dado que el objetivo de la construcción de los trenes de Alta Velocidad es la sustitución de modos de transporte como el avión o el coche, se conseguirán reducir en gran medida las emisiones de gases de efecto invernadero, pues las emisiones de los trenes son mucho menores. Pero no debemos olvidar la fase de construcción de estas infraestructuras, que suele generar un gran impacto en el medio ambiente.

Si en estos proyectos se incluyen actuaciones para minimizar el impacto en las obras de la infraestructura ferroviaria, se conseguirían reducir al mínimo las emisiones de gases de efecto invernadero de los trenes en su ciclo de vida completo.

En la ciudad belga de Amberes, para compensar el impacto ambiental causado en la construcción de las infraestructuras, se instalan paneles solares sobre las mismas que alimentarán parte de los consumos de la red ferroviaria.

Fuentes: Twenergy / Renfe / IDAE / Flickr

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