Un estudio elaborado por científicos japoneses ha desarrollado un prototipo de biocombustible utilizando la biomasa sobrante de varias plantaciones de naranjas. El resultado es prometedor y las consecuencias serían muy beneficiosas para el medio ambiente, así como para la reducción del consumo energético a nivel mundial.

¿Cómo surgió el proyecto y cuál es la meta?

La idea nació en la Universidad de Mie perteneciente a la localidad de Mihama, al oeste de Japón. Los científicos y estudiantes formaron un grupo de estudio para evaluar el aprovechamiento de los residuos y excedentes de los cultivos de su localidad y darles un segundo uso.

Este equipo ha desarrollado el proyecto a lo largo de más de un año y los primeros resultados son optimistas debido a la eficiencia del biocombustible y de su naturaleza menos corrosiva.

Uno de los objetivos del proyecto es poder utilizar este biocombustible en tractores o máquinas, con motor de gasolina, que trabajan el campo. Esto permitiría alimentar este tipo de vehículos con los propios desechos que producen.

¿Cómo se genera el biocombustible de naranja?

Los científicos desarrollaron el biocombustible a través de la mezcla de dos componentes esenciales:

1. Naranjas

Esta fruta fue elegida debido a que la localidad de Mihama es famosa por su producción además de por la inflamabilidad de su cáscara gracias a un aceite presente en ella.

Utilizaron naranjas no comestibles, es decir, aquellas podridas o no aptas para la venta por deformaciones o daños. Además, también se utilizaron los residuos que se generan con la fabricación de zumo de naranja.

2. Bacterias

Su nombre científico se corresponde con Cellulovorans clostridium y es un tipo de bacteria que se puede encontrar en astillas de la madera. Éstas están preparadas para descomponer las fibras de la celulosa y producir un azúcar determinado, el cual será fermentado por un microorganismo.

Para que la mezcla se convierta en este biocombustible, solo hace falta esperar aproximadamente 10 días.

Resultados

Según el diario Asahi (Japón), los científicos dedicados a este proyecto fueron capaces de mover un vehículo por control remoto de 14 kg con una mezcla de biocombustible de naranja y gasolina.

Asimismo, el equipo de japonenses consiguió extraer alrededor de 20 ml de este biocombustible a partir de 3 kg de residuos y naranjas desechadas.

Como resultado, el combustible que se produce contiene un 70% de biobutanol, un biocarburante parecido a la gasolina y menos corrosivo que el bioetanol. Además, tiene un mayor poder calorífico, lo que hace posible que el porcentaje de biocombustible sea mayor cuando se mezcla con gasolina.

¿Te parece una buena manera de darle otro uso a los desechos de los cultivos? ¿Te parece rentable?

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