A primera vista, Intel Compute Stick parece más un USB que un ordenador. La clave de este pequeño dispositivo es que convierte cualquier pantalla con entrada HDMI en un ordenador con sistema operativo Windows 8.1 o Ubuntu. Con un ratón y un teclado adicional, nos permite trabajar como si estuviésemos ante nuestro ordenador de mesa o nuestro portátil.

 

Si hablamos de cifras y datos técnicos, su tamaño es de 10 centímetros de alto por 3,7 de ancho y 1,2 de grosor. En su interior, el fabricante ha logrado concentrar un procesador de cuatro núcleos de 1,3 GHz de potencia, 2 GB de memoria RAM, 32 GB de espacio de almacenamiento, dos antenas (WiFi y Bluetooth), un puerto USB y una ranura para Micro SD.

 

Con Intel Compute Stick podemos navegar por internet, revisar el correo, ver vídeos, trabajar con documentos y descargar aplicaciones. Perfecto para llevarlo encima a todos lados y utilizarlo para trabajar o como entretenimiento en cualquier lugar donde haya una pantalla.

 

Un ordenador más “ecológico”

 

El Intel Compute Stick no sólo ofrece ventajas a todos los usuarios “nómadas” que buscan versatilidad en su día a día. También es una ayuda para el medio ambiente. Su reducido tamaño implica un proceso de producción donde se utilizan menos cantidad de materiales contaminantes y, por supuesto, menos energía.

 

Hay que recordar que los ordenadores convencionales se fabrican con diferentes tipos de materiales. Entre ellos, hay metales pesados, como el plomo, el cadmio o el mercurio, muy dañinos para la salud y el entorno natural. Si los ordenadores del futuro siguen reduciendo su tamaño, también se verá reducirá la basura electrónica que se acumula en muchos vertederos y que supone un gravísimo problema para nuestro Planeta.

 

Fuentes: Intel.com | Engadget.com

 

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