La oscuridad no será completa, permanecerá la iluminación de las calles, de las viviendas particulares y de los edificios públicos. Se ha decidido también mantener iluminados lugares de especial interés turístico, lo que podría salvar, por ejemplo, las luces rojas del Moulin Rouge.

Las autoridades locales podrán autorizar algunas excepciones coincidiendo con festividades y eventos locales. En el periodo de las fiestas navideñas, cuando suele haber un alumbrado especial, las tiendas no tendrán que respetar este límite de horario. 

Gran ahorro energético

El Ministerio de Medioambiente ha subrayado que esta medida ahorrará 2 teravatios hora de energía cada año en Francia. Lo que equivale al consumo anual de 750.000 hogares y, además,  evita la emisión de 250.000 toneladas de dióxido de carbono.

Francia es el octavo país del mundo por consumo de electricidad, y también figura en el top 10 de los que presentan un mayor consumo per cápita. Por eso, iniciativas como el programa europeo Greenlight pretenden impulsar la iluminación eficiente y ciudades como Barcelona han tomado nota con esta iniciativa pionera en alumbrado público.

La ministra francesa de Medioambiente, Delphine Batho, ha defendido que la nueva Ley hará del país un precursor en evitar la contaminación lumínica, que perturba los ecosistemas y los patrones de sueño de los ciudadanos.

Fuentes: Twenergy / Instituto de Sostenibilidad de los Recursos / lainformacion.com

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