Bombillas eficientesLos consumidores pueden acceder a los datos básicos del producto en el etiquetado de las nuevas bombillas; allí los fabricantes están obligados a señalar la duración de la bombilla en horas, cuántas veces pueden encenderse y apagarse, el tiempo de calentamiento y si es regulable o no, entre otros datos.

Así, todas las bombillas no transparentes (mate) deben ser de clase A, según las indicaciones de la etiqueta energética europea. Las bombillas de bajo consumo , fluorescentes compactas y LED son las únicas que pueden alcanzar un nivel de eficiencia tan alto. Todas las demás bombillas mate desaparecerán del mercado. Simultáneamente, se irán retirando también las bombillas transparentes que más consumen. Las bombillas incandescentes claras de 100 vatios o más debían cumplir los requisitos de la clase C, lo que ha supuesto la retirada de éstas. Ese límite se irá reduciendo gradualmente a potencias más bajas hasta 2012 (75 vatios en 2010, 60 vatios en 2011, 40 vatios y menos en 2012).

Para intentar orientar e informar a los consumidores a lo largo de todo este proceso se ha habilitado una página web que informa a consumidores, profesionales y medios de comunicación sobre el amplio abanico de lámparas de bajo consumo existentes, la retirada progresiva de las bombillas de alto consumo y la normativa europea vigente.

Según los datos recogidos en dicha web, debido al menor consumo de electricidad de las bombillas alternativas, ¡un hogar medio puede llegar a ahorrar hasta un 15% en el recibo de la luz! El ahorro neto sería de 25 a 50 euros al año, dependiendo del tamaño de la familia y del tipo y número de bombillas que utilice.

A partir de 2020 estas bombillas nos ahorrarán al año más de 40.000 millones de kilovatios por hora, equivalentes al consumo de electricidad de 11 millones de hogares europeos durante el mismo periodo. Es más: dejaremos de emitir hasta 15 de millones de toneladas de CO2 al año.

Fuente: Elaboración propia / ec.europa.eu / flickr

Escribe un comentario