El argentino consume de promedio unos 5,5 kilogramos de yerba per cápita por año, lo que supone calentar unos 100 litros de agua, algo que no siempre es posible  por no disponer de una fuente de energía cerca. Sin embargo, un grupo de emprendedores ha puesto remedio a eso con su último invento: el Solarmate, un termo solar con el que calentar el agua para la bebida preferida por los argentinos.

Con una capacidad de 500 centímetros cúbicos, el fundamento del Solarmate es, en realidad, bastante básico. El interior del termo guarda en su interior una ampolla de vidrio que es la encargada de, una vez calentada el agua en su interior, conservar su temperatura, pero, ¿cómo se calienta antes?

Sencillo: este termo solar abre su carcasa dejando al descubierto dos paneles fabricados con tecnología CPC, es decir, Concentradores Parabólicos Compuestos, con los que se reflejan los rayos del sol sobre la ampolla de vidrio calentando el agua en su interior. Este material CPC es, de hecho, el que se utiliza habitualmente en los captadores solares de alta eficiencia.

Y es que la elección de los materiales se ha cuidado especialmente, teniendo en cuenta desde la resistencia tanto a la radiación solar ultravioleta como a las temperaturas bajo cero de hasta -40 grados o superiores a los 100 grados.

Una vez calentada el agua, entre 30 y 60 minutos en función de la temperatura que deseemos, las alas de la carcasa vuelve a cerrarse, bloqueando su apertura por el asa, guardando en su interior el agua lista para preparar el mate y, además, conservando su temperatura por más tiempo que con un termo tradicional. Es un buen ejemplo de eficiencia energética a partir de fuentes limpias.

Los primeros prototipos de Solarmate nacieron en un laboratorio hacia 2006 y, tras desarrollar hasta 8 modelos, desde el pasado mes de septiembre ya es posible adquirir a través de Internet alguna de las 1.000 unidades que se han puesto a la venta por un precio de 950 dólares.

A pesar de lo básico de su funcionamiento, la concepción y ejecución es tan original que ya han sido reconocidos por la UNSAM (Universidad de San Martín), la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), la SEPYME (Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa) y la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, entre otros, gracias a cuyos fondos ha sido posible lanzar al mercado el Solarmate.

 

Fuentes: Jornada Online | Diario Norte | Solarmate

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