Los países más felicesEl Indice de Felicidad del Planeta es un indicador que examina en detalle la economía desde su producción positiva (vidas con duración y felicidad variables) y sus inversiones esenciales (recursos limitados de la Tierra). Este índice muestra, por un lado, lo que nos interesa fundamentalmente: nuestro bienestar en términos de vidas prolongadas, felices y con propósito y, por otro, lo que importa al planeta: nuestro promedio de consumo de recursos.
Para el cálculo de dicho índice se tiene en cuenta la esperanza de vida, el índice de felicidad de sus habitantes y la huella ecológica.

Una ONG de economistas británicos, NEF (New Economics Foundation), es la responsable de este estudio, que propone una alternativa a los indicadores convencionales para medir la riqueza de un país. Un alto nivel de consumo de recursos, al contrario de lo que se tiende a pensar, no favorece un alto nivel de bienestar humano y el planeta además no lo puede mantener.

¿El crecimiento económico nos lleva a la felicidad?

Estados Unidos, China e India, con agresivos modelos de crecimiento, vieron caer sus valores de IPF entre los años 1990 a 2005. Estados Unidos sigue con unos valores muy bajos, estando en el puesto 114 de un total de 143 países.

Este índice revela que con el modelo económico actual vamos en la dirección equivocada. Deberíamos tomar como ejemplo de cómo se deberían hacer las cosas a los países con mayores valores de IPF. Costa Rica, República Dominicana y Jamaica son los países más «felices» y con menor huella ecológica.

España, con el puesto 76, no llega a los 45 puntos. Pese a tener alta esperanza de vida y elevada satisfacción personal, falla en su excesiva huella ecológica.

Las diferencias entre los países muestran la esperanza de poder vivir muchos años felices con huellas ecológicas mucho más pequeñas que las naciones con mayor consumo.

Solo es cuestión de saber en qué mundo queremos vivir y actuar en consecuencia. Otros lo están haciendo mejor que nosotros y les funciona.

Fuentes: Twenergy / Fundación Entorno / Flickr

Author

Escribe un comentario