EcosistemasEl planeta Tierra es en sí mismo un gran ecosistema, que engloba un asombroso conjunto de ecosistemas. Bosques, desiertos, páramos, etc. se extienden sobre la superficie terrestre y también bajo las aguas. En cada ecosistema existen unos factores bióticos, que son los componentes que poseen vida, como pueden ser animales, plantas, hongos o bacterias, y unos factores abióticos, como son la materia (nutrientes y elementos químicos) y los factores físicos como la temperatura, la humedad, las lluvias, la luz y el viento.

Existen dos grandes tipos de ecosistemas: terrestres y acuáticos. Los ecosistemas terrestres se asientan sobre el cuarto de superficie terrestre formada por continentes e islas. Hay distintos tipos de ecosistemas terrestres, dependiendo de las condiciones de los factores abióticos:

Ecosistemas desérticos. Los que crean que en un desierto no hay prácticamente vida se equivocan. Los seres vivos capaces de vivir en este ecosistema están adaptados a elevadas temperaturas en el día y a las bajas en la noche, así como a valores de humedad muy reducidos.

Páramo o tundra. Sus principales características son condiciones de aire frío, suelos áridos, nieves y neblinas.

– Sabanas. Son grandes praderas con escaso arbolado y plantas de consistencia herbácea, adaptadas a las únicas dos lluvias al año que tienen.

– Los Bosques están formados por densas áreas superpobladas de arbustos, árboles y matorrales, caracterizados por ser húmedos y con temperaturas templadas.

Los ecosistemas acuáticos son aquellos en los que los animales y las plantas viven o se relacionan dentro del agua. Estos incluyen las aguas de los Océanos y las aguas continentales dulces o saladas. Hasta un pequeño hueco en un árbol relleno de agua puede llegar a ser un ecosistema.

Ecosistemas urbanos

La ciudad es un ecosistema donde existen flujos de materia (recursos naturales, residuos) y energía (combustibles, electricidad), y también está compuesta por seres vivos y un medio físico, donde en este caso, conviven lo natural y lo artificial.
En este ecosistema urbano el ser humano y sus relaciones sociales formarían parte de un subsistema.

Hay muchas similitudes pero también muchas diferencias, como por ejemplo:

– Los factores abióticos de las ciudades suponen una alteración con respecto de las condiciones naturales del territorio.
– El modo en el que se usa la energía en los ecosistemas urbanos origina trastornos en el clima
– El asfalto modifica la normal entrada de agua al terreno y aumenta la radiación reflejada.

Conocer a fondo los diferentes ecosistemas de nuestro planeta es el primer paso para ser más eficaces en su cuidado y protección. Nuestra huella ecológica puede influir decisivamente.

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