Un año más la Navidad y sus costumbres llegan a nuestras vidas. Es una época de celebración con la familia, donde no faltan comidas abundantes y regalos. Las calles se iluminan y los hogares se llenan de decoración navideña.

Sin embargo, hay ocasiones que el uso indiscriminado de productos navideños puede suponer un problema ambiental. Este es el caso del uso de musgo en el belén.

Los musgos y su problemática en Navidad

Los musgos, también llamados briofitas, son plantas terrestres formadas por tallos y hojas muy pequeños que carecen de raíces. Existen aproximadamente 12.000 especies distintas.

Son plantas colonizadoras, es decir, son las primeras que pueden crecer en un terreno desnudo como, por ejemplo, después de un incendio. Además, son el hábitat de multitud de invertebrados y actúan como almacén de nutrientes y agua.

El musgo es un hábitat de multitud de invertebrados

Como hemos visto, hay una gran cantidad de especies de musgos, con distintas características y grado de conservación. Debemos considerar que muchas de ellas pueden estar en peligro de extinción o tener un especial valor ecológico.

En España, la recogida y venta de musgo no es sostenible. Muchas veces, nos encontramos esta planta en puestos sin ningún tipo de control, sacada directamente de la naturaleza y sin información sobre su grado de amenaza.

Por todo ello, la compra masiva de musgo natural para nuestra decoración navideña puede llegar a provocar una alteración del medio y de los procesos ecológicos asociados.

Alternativas al musgo en Navidad

Alternativas

La mejor alternativa para solucionar el problema es no comprar musgo natural. Cabe destacar, que el paisaje de la ciudad palestina del famoso pesebre no contaba con este tipo de vegetación.

Otra alternativa es comprar musgo artificial. Esto te permitirá reutilizarlo todos los años, lo que se traduce en un ahorro económico y un menor impacto ambiental.

Asimismo, existen otros materiales para reemplazar el musgo en la decoración navideña:

  • Corcho: coge el corcho de las botellas y córtalo en trocitos irregulares. De esta forma, podemos simular un terreno arenoso.
  • Césped artificial: compra o reutiliza un trozo de este material para crear praderas.
  • Algodón: utiliza el algodón que tengas por casa y píntalo de verde. También puedes desmenuzarlo para crear una sensación más realista.

¿Y tú? ¿Cómo vas a decorar tu hogar estas navidades?

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