Un mayor ahorro energético y un impulso a la movilidad sostenible son dos de los grandes logros de la Smart City de Pozuelo, puesta en marcha por la UTE formada por SICE y Wairbut. Para lograr estos objetivos, la ciudad ha puesto en funcionamiento una plataforma con cuatro sistemas integrados en sus calles y parques: el riego inteligente, el parking inteligente, el alumbrado público inteligente y la mejora de la eficiencia energética del Ayuntamiento.

Con el riego inteligente se mejora la eficiencia en el consumo de agua a través de electroválvulas y un software que regulan la cantidad de agua según se necesita (por ejemplo, si llueve, el sistema corta automáticamente el riego). El sistema de parking cuenta con casi 1.000 plazas de aparcamiento en superficie con sensores inteligentes gracias a los cuales los ciudadanos sabrán en tiempo real la disponibilidad de plazas libres con sólo mirar una aplicación en el móvil (SmartPark Pozuelo). Una gran ventaja para evitar el gasto innecesario de combustible en busca de aparcamiento libre.

Por otra parte, el alumbrado público inteligente de la ciudad cuenta con sensores de presencia que reducen o aumentan la intensidad de luz según detecten movimiento en las calles. El último pilar del proyecto es la mejora de la eficiencia energética del Ayuntamiento, una iniciativa que permite un importante ahorro de luz, gas y gastos de climatización del edificio.

Pozuelo se suma así a otros proyectos de Smart City en España como son los de Barcelona, Málaga, Madrid, La Coruña, Alicante, Ávila, Burgos, Cáceres y una larga lista incluida en la web de Red de Ciudades Inteligentes. Las redes inteligentes interconectadas, los edificios domóticos y eficientes, los sensores inteligentes o el coche eléctrico son algunas de las tecnologías que hacen posible el funcionamiento y éxito de una Smart City.

Un dato a tener en cuenta: en 2050 se prevé que un 85% de la población mundial viva en ciudades. Este hecho supone que las urbes tendrán que afrontar en un futuro no muy lejano problemas como el abastecimiento energético, la planificación del tráfico, el control de las emisiones de CO2 y la seguridad, entre otros. La filosofía de las Smart Cities da respuesta a todo ello, por eso es fundamental que las ciudades miren hacia el futuro de una forma inteligente y que busquen mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos al mismo tiempo que cuidan el medio ambiente.

Fuentes: SICE | Flickr

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