Cuando hablamos de decoración ecológica lo hacemos también de reciclaje. Y es que este tipo de decoración verde se basa en las famosas tres erres de la ecología: reciclar, reutilizar y reducir.

REUTILIZAR. Con un poco de imaginación y mucha creatividad podemos fabricar nosotros mismos los objetos que decoren nuestro hogar sin gastarnos dinero y dando una segunda oportunidad a esos trastos inservibles que acumulamos en el armario o en el trastero. Hay que mirar con otros ojos a esos objetos que el resto considera basura y darles una nueva vida. Por ejemplo, unos vaqueros viejos pueden convertirse en la funda de una carpeta, en el forro de unos cojines o en la funda de un portalápices. La ropa vieja nos puede servir para hacer una colcha patchwork e incluso un cuadro, que nos traiga buenos recuerdos (por ejemplo unos patucos o un babero de bebé).

Los palets son otro material versátil que podemos transformar en un sofá, una mesa, unos muebles de jardín o un original cabecero para la cama. Con unas cajas de madera viejas podemos crear desde pequeñas mesillas a originales maceteros. Incluso podemos construir una pared entera con tubos de cartón.

El mundo vegetal también nos brinda muchas posibilidades para darle a nuestra casa un ambiente más verde. La vegetación es fundamental, aporta color y frescura y al mismo tiempo purifica el aire mejorando la calidad ambiental del espacio. Las flores y hojas secas, las piñas, los frutos de otoño o las conchas de la playa son perfectos para crear adornos como ramilletes, centros de mesa o coronas de flores, entre otras muchas ideas.

RECICLAR. La decoración ecológica también incluye todo tipo de objetos reciclados, como muebles de madera certificada, objetos hechos con plásticos reciclados, vidrios y cartones reciclados o materiales naturales como el bambú o los tejidos de origen orgánico, todos respetuosos con el medio ambiente. Un ejemplo de objeto decorativo hecho con bambú es la lámpara de mesa Twiggy (disponible en la tienda Twenergy). Al ser fabricada artesanalmente es perfecta para proyectar una imagen verde y natural a cualquier rincón del hogar.

Hay que tener muy claro el origen de los objetos de decoración que compramos para que su huella de carbono sea lo mínima posible. Es fundamental fijarnos en su durabilidad, en la cantidad de embalajes que llevan y si proceden del comercio justo.

REDUCIR. La decoración minimalista es en cierta manera otro tipo de decoración ecológica. Esta tendencia da mucha importancia al espacio y a los materiales ecológicos, centrando su atención en las formas puras y simples. Reducir los objetos decorativos es otro modo de tener una actitud ecológica.

Fuentes: Ecologiaverde | Decoralia | Simetrika

 
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