BuitresEstos datos, procedentes de un estudio de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza Caralluma, explican la contribución que, a juicio del presidente de la asociación, pueden realizar los buitres al problema del tratamiento del gran volumen de carroñas generado por las explotaciones ganaderas.

Y es que en España se generan ni más ni menos que 380.000 toneladas de carroñas al año, de las que unas 150.000 corresponden a rumiantes (cabras y ovejas). La incineración de dichos residuos animales supone el gasto anual de 46 millones de fuel oil, cifra similar a la iluminación que consumen 780.000 hogares. Mientras, un buitre adulto en libertad consume alrededor de tres kilos de carne por semana, y se estima que toda la población española de estas aves consume unas 10.000 toneladas.

¿Cuál es el problema entonces? Desde la crisis de las vacas locas en 2002 la normativa europea dicta que el ganadero está obligado a comunicar la muerte de sus animales (pasaron a considerarse material específico de riesgo) y quemarlos, prohibiéndose su abandono en el campo. Esto, además de suponer un gasto que oscila, según explicaba Robles a la agencia EFE, entre 30 y 40 euros por oveja, obliga a que los buitres tengan que buscar otro tipo de alimentación en la caza o de forma artificial, rompiendo así el ciclo natural de estas rapaces.

El problema tiene visos de solucionarse, al estar estudiando la Comisión Europea un reglamento que levante la prohibición casi siete años después sin muertes por dicha enfermedad.

Fuente: Elaboración propia / publico / abc / energias-renovables.com / flickr

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