Spa urbano de contenedores recicladosNo se parecen en nada a aquellas termas donde los senadores romanos se reunían para conspirar y desde luego tampoco tiene mucho que ver con  los Spa de hoy en día. Sin duda se trata de un concepto totalmente nuevo que considera que disfrutar de los efectos beneficiosos del agua sobre el organismo no tiene por qué ser incompatible con el reciclaje y la sostenibilidad.

Su nombre ya es en sí mismo toda una declaración de intenciones: SOAK. Se puede traducir por remojar o poner en remojo. Una definición sin tapujos que describe el objetivo que persigue y que se aleja, como ellos mismos afirman, de la música new age y de las rodajas de pepino para  los ojos.

Simple y llanamente contenedores de carga procedentes de la industria del transporte transformados modularmente en un balneario urbano. Piscinas de agua caliente, fría, sauna, solárium y un patio con jardín que en los días soleados permite disfrutar del aire libre. Todo ello alimentado con energía renovable. Las placas solares abastecen los calentadores del agua de las piscinas. Y una buena parte del agua que se utiliza se recicla del agua de lluvia que se recoge en otro depósito. Una vez usada se filtra para el riego del jardín.

Una iniciativa creativa y sostenible que permite combinar lujo y el estilo con una actitud responsable hacia el medio ambiente.

Para financiar la iniciativa proponen varias alternativas basadas en donaciones que pueden tener como contraprestación desde una original taza de café por 25$ hasta un pase previo por 125$. Necesitan alcanzar la cifra de 240.000 $ y siguiendo las normas del Crowdfunding prometen devolver todas las aportaciones si no logran el objetivo final.

La impulsora de SOAK es una neoyorkina experta en la industria de la belleza y el bienestar que ha cambiado de costa para llevar a cabo su sueño. Su nombre, como si de una premonición se tratase, es Nell Waters… Todo esto sólo puede pasar en una ciudad como San Francisco.

Fuentes: Kickstarter | TreeHugger

Escribe un comentario