Residuos no peligrosos

Es fundamental controlar también este tipo de residuos: según la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, se considera infracción muy grave «el abandono, vertido o eliminación incontrolado de cualquier tipo de residuos no peligrosos sin que se haya producido un daño o deterioro grave para el medio ambiente o se haya puesto en peligro grave la salud de las personas«. El vertido en contenedores de residuos no peligrosos debe estar plenamente respaldado ante la auditoría de cualquier autoridad de salud y medio ambiente.

Tipos de residuos no peligrosos

Dentro de los residuos no peligrosos podemos encontrar varios tipos:

  • Residuos urbanos o municipales. Son los generados en los domicilios particulares, oficinas, comercios y servicios, así como todos aquellos que no tengan la calificación de peligrosos y que por su naturaleza y composición puedan asimilarse a los producidos en los anteriores lugares o actividades.
  • Residuos industriales inertes. Se trata de los residuos no peligrosos que no experimenten transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. Los residuos inertes no son solubles ni combustibles, ni reaccionan física ni químicamente de ninguna otra manera. Tampoco son biodegradables, ni afectan negativamente a otras materias con las cuales entran en contacto de forma que puedan dar lugar a contaminación del medio ambiente o perjudicar a la salud humana. Para la clasificación de estos residuos, se debe tomar en cuenta la lixiviabilidad total. El contenido de contaminantes de los residuos y la ecotoxicidad del lixiviado deberán ser insignificantes y no suponer un riesgo para la calidad de las aguas superficiales o subterráneas.
  • Residuos de Construcción y Demolición (RCD). Cualquier sustancia u objeto que, cumpliendo la definición de «Residuo» incluida en el artículo 3.a) de la Ley 10/1998, de 21 de abril, se genere en una obra de construcción o demolición.
  • Residuos no peligrosos valorizables. Se refiere a residuos como cartón, plástico, papel de embalaje, chatarra, etc. que son entregados a gestores autorizados para su posterior reciclaje. Los residuos no peligrosos no valorizables son, en general, depositados en vertederos.

En España son varias las leyes y decretos que componen el marco normativo que regula los diferentes tipos de residuos: la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos; el Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero; el Real Decreto 952/1997, de 20 de junio, por el que se modifica el Reglamento para la Ejecución de la Ley 20/1986, de 14 de mayo, Básica de Residuos Toxicos y Peligrosos, aprobado mediante Real Decreto 833/1988, de 20 de julio. A nivel europeo, el Catálogo Europeo de Residuos (CER), elaborado por la Comisión Europea, es otra pieza clave a la hora de definir y clasificar los residuos en peligrosos y no peligrosos.

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