A partir de la decisión de eliminar la energía nuclear, las acciones de desarrollo de las energías renovables constituyeron la piedra angular hacia una progresiva transición energética en este país.

Esta transición energética es el reto más ambicioso en la historia de la política energética y generación eléctrica alemana. Sus objetivos son:

Alemania no tiene otra opción. Si quiere reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ser más independiente energéticamente, tiene que incrementar la generación mediante energías renovables.

Hasta el momento el sistema de primas ha funcionado bien, pasando del 6% al 29% de electricidad generada mediante energías renovables en solo 10 años, pero el volumen de subvenciones dejó de ser sostenible económicamente y con la reforma se cambió el sistema de primas por un sistema de licitación.

Almacenamiento de energía, pieza clave

Con la reforma de la ley de energías renovables se pretende incrementar en gran medida la capacidad energética. Las energías renovables, en rápido crecimiento, convierten al almacenamiento energético en un aspecto clave para Alemania en el futuro. El principal objetivo es equilibrar los problemas de intermitencia que crearán las energías renovables en el sistema eléctrico. El almacenamiento de energía a largo plazo también es necesario para cambiar las cargas a través de las estaciones.

Las autoridades alemanas optaron por el almacenamiento de agua por bombeo como solución al almacenamiento de energía. Pero la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías de almacenamiento energético (como la HydraRedox) es necesario para poder llevar a cabo las medidas de la reforma energética alemana.

El almacenamiento energético en Alemania ha sufrido un gran estímulo en los últimos años, especialmente tras las exigencias de esta ambiciosa reforma de la ley de energías renovables. Desde las baterías a pequeña y gran escala hasta las tecnologías “Power to gas” jugarán un papel fundamental en la integración de las energías renovables y en el mantenimiento de la seguridad de la red.

Esta tecnología denominada “Power to gas” es un ejemplo innovador de plantas que inyectan directamente hidrógeno en la red de gas sin necesidad de compresor. Se han instalado numerosas plantas piloto de este tipo.

Con estos rápidos avances y ambiciosos objetivos, ¿piensas que Alemania conseguirá cumplir sus objetivos?

Fuentes: Elaboración propia / Flickr /AICGS /GTAI /Energynews

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