Aunque una de las grandes ventajas de las cocinas eléctricas es que evitan las pérdidas de gas –y sus peligros-, es importante tener en consideración el consumo de energía que producen. Por ello en este post te damos ideas para reducir el consumo de la cocina eléctrica al máximo y optimizar tu consumo de energía mientras cocinas. ¡Continúa leyendo!

Tips para reducir el consumo de la cocina eléctrica

Consumo de la cocina eléctrica

Optimiza el uso

  1. La primera medida que hay que adoptar es la responsabilidad y no ser descuidados en el uso, puesto que en ocasiones se mantienen encendido el fogón de la cocina eléctrica mientras no se está utilizando (en lugar de apagarlo antes de tiempo y aprovechar su calor residual).
  2. Utiliza el calor que desprenden para otros usos que no son el de cocinar.
  3. Ligado a estas cocinas aparece el horno, que también consume mucha electricidad y a veces se deja encendido, incluso, después de haber terminado. Hay que llevar cuidado para no hacerlo.

Sartén con comida

Los fogones

  1. Si queremos reducir el tiempo que lleva calentar la comida, hemos de reparar en que la olla o la sartén han de estar centradas en el fogón sin que se sobresalga del radio de radiación infrarroja de la cocina eléctrica.
  2. Siempre es preferible encender un fuego más pequeño, de una radio inferior al del utensilio de cocina que estemos utilizando para cocina y, de ese modo, no habrá fugas de calor por los extremos.

Tapa el recipiente

Otra de las medidas que podemos adoptar de manera muy sencilla y que nos ayudarán a reducir el consumo de las cocinas eléctricas, es tapar el recipiente con el que estemos cocinando. Con esta simple operación podemos o bien reducir el tiempo a igual potencia o bien mantener el tiempo, pero con menos potencia de fuego y, por tanto, con menor consumo eléctrico.

Cacerola con tapadera

Utensilios planos y difusores de calor

Vemos, por tanto, que las dimensiones y el tipo de utensilios de cocina que empleamos impactan directamente en el consumo de las cocinas eléctricas. En esa línea, lo más recomendable no sólo es que el fondo de estos utensilios sean difusores del calor, sino que sea perfectamente plano. De no ser así, podrían producirse bolsas de aire caliente que provocar un calentamiento incorrecto o, incluso, una fractura del cristal cuando se libere ese aire con mayor temperatura.

Elige la cocina más eficiente

Por otro lado y en lo que al consumo de las cocinas eléctricas se refiere, también es importante considerar que existen diferentes tipos y, en función de ello, distintos consumos de electricidad. De esta manera, las cocinas de inducción arrojan una eficiencia energética del 90%, frente a las halógenas, con un 60%, o las eléctricas, con un 55%. A la cola, las de gas, que ni siquiera llegan al 50%, ancladas en el 40%.

Agua hirviendo

¿Cómo se mide esta eficiencia? Basta medir lo que se tarda en llevar al punto de ebullición dos litros de agua: mientras que con una cocina de gas son precisos más de 8 minutos, con una de inducción ni siquiera se necesitan 5 minutos.

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