Sin lugar a dudas, el artefacto eléctrico que más energía consume es el horno eléctrico. Ni siquiera es necesario que sea muy grande, uno chico con grill puede engullir 3.000 watts. Si tenés uno de los grandes que se empotran en la pared, cuidado, el consumo se puede disparar hasta los 10.000 watts.

Los dos que le siguen son el lavarropas y el lavavajillas. La principal diferencia entre ambos artefactos es que los primeros pueden utilizarse con agua fría, lo que reduce el consumo a 300 voltios, mientras que los segundos siempre funcionan con agua caliente. Ese proceso de subir la temperatura al agua hace que subamos hasta los 2.500 o 3.000 watts.

En esos casos, es recomendable utilizarlos por la mañana o después de las diez y media de la noche, aprovechando los momentos en los que se produce menos consumo. Si no tenés más remedio que lavar por la tarde, el agua fría será tu mejor aliado.

En cuarto lugar por consumo encontramos a los termotanques, con 2.500 watts, seguido por el aire acondicionado que si respetamos la temperatura confort de 24ºC consumirá unos 2.000 watts. Lo bueno de respetar esos grados es que así el equipo sólo está prendido un 33% del tiempo.

A continuación de la lista, encontramos a la plancha y, aquí, el tamaño sí importa. Si utilizamos una pequeña consumiremos unos 800 watts, que puede llegar a ser una tercera parte de lo que necesita una grande. Para ahorrar tiempo y energía, hay quien junta todas las prendas y plancha todo de una vez.

Para cerrar con los artefactos grandes consumidores de electricidad, nos topamos con la freidora eléctrica, que se mueve en torno a los 2.000 watts. Quizás es más recomendable recuperar costumbres como la olla.

En el tramo inferior del ranking, nos encontramos con la cafetera y la jarra eléctrica, junto a la wafflera y la tostadora todos ellos por debajo de los 1.000 watts pero por encima de los 800 watts.

En cuanto a la televisión o la computadora, que podemos pensar que prácticamente no tienen impacto en la boleta de la luz, nos equivocamos. Sólo la televisión puede representar el 12 por ciento del gasto total puesto que una pantalla de LCD consume 115 watts a la hora y una de plasma ronda los 300 watts. ¿Sabés que no consume nada, sólo neuronas? Un buen libro.

Fuentes: Ministerio de Energía y Minería | Enre | Clarin | Día a día

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