Repasando los origenes del término nos encontramos con el tipico error de transcripción en un periódico que dio pie al nuevo “palabro”, alguien llamado Amory Lovins, fundador del Rocky Mountain Institute confundió en el teclado “m” por “n”, que si ustedes miran en estos momentos el teclado y ven que están juntas y de todo esto aparece el defensor de la eficiencia energética. Armory es un tipo con cara afable y el bolsillo lleno de boligrafos, pero considerado como uno de los 100 pensadores más influyentes por la revista TIME.  Adoptó su concepto “negavatio” como lema de su escuela y en 1989 en el Green Energy Conference en Montreal , retaba al público a “ahorrar la mitad de la energía obteniendo la misma utilidad”, pero bueno ¿le matamos como eléctrica? entonces o ¿le nombramos hijo predilecto de la sostenibilidad?…  Para no lapidar publicamente a tan magnifico pensador tendremos que remontarnos a su evolución de pensamiento, ¿pudiera ser la base de la seguridad energética de un pais como el nuestro, dependiente del exterior casi en un 80%?

Quizás algo desfasado con la politica norteamericana actual, en 2005 se divulgaba abiertamente el concepto “negabarril” de petróleo, el petróleo siempre ha sido la pieza clave en la dependencia energética de un país. Amory Lovins, justificando en aquel momento la revitalización americana basada en la eliminación del petróleo en su economía fundamentaba su postulado en un trabajo publicado “Winning the Oil Endgame”, (que puede descargarse gratuitamente desde su página oficial), el autor estuvo defendiendo este concepto incluso amparado por un rotundo “las cuentas salen”, acompañado de conceptos como “la competitividad nacional y la seguridad energética están en riesgo”.  En la actualidad, cuando EEUU piensa en su independencia energética por la via de nuevos recursos naturales “shale oil” y “shale gas”, y es que para una economía, incluso del tamaño de la de Estados Unidos, invertir 180 mil millones de dolares para recuperar 70 mil millones al año puede ser una cantidad inasumible en tiempos de crisis como la actual. Por ello me pregunto ¿está en crisis el modelo basado en el negavatio?  donde para obtener sus beneficios es preciso invertir y por tanto ¿está en cuestión el modelo basado en la eficiencia energética?.  A veces cuando las economías, como la nuestra, miran cada euro por gastar o invertir, lo que puede parecer razonable sobre el papel pudiera ser inviable en la práctica. Por si acaso ahorremos un poco entre todos.

Video:  Armory Lovins – “Wining the oil endgame

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