Las farolas solares son dispositivos de iluminación que durante el día, a través de paneles solares fotovoltaicos, transforman la radiación solar en energía eléctrica. Esta energía se almacena en baterías, para que cuando se demande su uso durante la noche se enciendan las farolas.

Los componentes de las farolas solares son los siguientes:

  1. Paneles solares fotovoltaicos: elemento responsable de captar y transformar la energía del Sol en electricidad.
  2. Baterías: elemento encargado de almacenar la energía captada por el Sol.
  3. Elementos de control: utilizados para gestionar el encendido y apagado de las luminarias. Automatizan el uso de la farola solar para evitar gastos innecesarios de la energía producida.
  4. Elementos de iluminación: transforman en luz la energía almacenada en la batería.

Ventajas

Las farolas solares presentan una serie de ventajas con respecto a las farolas convencionales, entre las que destacan:

  • Son independientes de la red eléctrica, por lo que los costes de operación y mantenimiento son más reducidos.
  • Se alimentan a partir de una fuente de energía barata e inagotable.
  • Se pueden instalar en lugares aislados aunque no llegue la red eléctrica.
  • Disminuye el riesgo de accidentes al no existir cableado.

Como contraposición, los costes de instalación son superiores a los de las farolas convencionales. Si se tiene en cuenta que la producción de energía eléctrica a partir de radiación solar es económica, la inversión puede amortizarse en un periodo asequible para los ayuntamientos de las ciudades que escojan su uso.

En la actualidad, cada vez son más los municipios que están optando por implantar farolas solares en zonas como parques o pasarelas con el objetivo de hacer extensible este tipo de iluminación al resto de la ciudad y evitar así el malgasto de energía.

Vitoria, Tarragona, Ciudad Real o Málaga son algunas de las ciudades españolas que han implantado farolas solares en núcleos urbanos. Un buen indicativo de que cada vez serán más habituales en nuestro día a día, es que esta medida se incluye en proyectos viables y de futuro como las smart cities.

Por ejemplo, la instalación de farolas solares con generación fotovoltaica en el proyecto Smartcity Málaga fue una de las medidas que ha ayudado a contribuir a una disminución del 20% del consumo de la energía en la ciudad.

A pesar de que en la actualidad las farolas solares no son la tecnología mayoritaria en el sector del alumbrado público, cada vez son más los avances y las ciudades que analizan y deciden que su instalación es beneficiosa para los ciudadanos, ya que además de generar ahorros energéticos, contribuyen al desarrollo de la sostenibilidad y la protección del medio ambiente.

Fuente: Endesa / Elaboración propia / Flickr

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