Los biocarburantes, o biocombustibles, son mezclas de materias orgánicas que se emplean como combustible en ciertos motores. Procedentes de la biomasa, los usos de los biocarburantes son realmente numerosos, motivo por el que hoy te presentaremos algunos de ellos.

caña de azúcar

Tipos de biocarburantes

combustible

Antes de hablar acerca de los usos de los biocarburantes resulta indispensable conocer los tipos de biocombustibles que existen. Aunque se están investigando otros, en la actualidad se producen a escala industrial tres tipos:

Bioetanol

Procede de la fermentación de materia orgánica con gran contenido en almidón, como el maíz, la remolacha o la caña de azúcar. Mediante este proceso se obtiene 30% de biocarburante y 70% de una pasta que se puede convertir en alimento para ganado.

Biodiésel

El biodiésel se obtiene de la reacción de aceites y grasas vegetales y animales con alcohol. Este proceso puede tener ligeras variaciones que resultan en dos tipos de biocarburantes:

  • FAME (Fatty Acid Methyl Ester).
  • HVO (Hidrogenated Vegetable Oil).

Los aceites más usados para lograr la reacción del biodiésel son los de palma, colza y girasol. Además, se hace uso de aceites de la industria alimentaria, grasas animales y aceites vegetales o biocombustibles de segunda generación.

Biogás

Es un gas compuesto principalmente por metano y dióxido de carbono (CO2). Se origina a través de la descomposición de materia orgánica biodegradable en ausencia de oxígeno. Este proceso no se realiza para generar biogás, sino que el biocarburante es un producto del tratamiento de la materia biodegradable en las plantas de tratamientos de residuos.

Usos de los biocarburantes: ¿por qué resultan tan importantes?

trigo

El bioetanol y biodiésel son biocarburantes alternativos a la gasolina y el gasóleo, pero las características que ofrecen no son equivalentes a la de los combustibles fósiles, a la hora de funcionar en un motor de combustión. Por ello, los coches que funcionan únicamente con biocarburantes son minoritarios.

Sin embargo, es común que todos los coches, especialmente los que funcionan con gasóleo, consuman combustible con un pequeño porcentaje de biocarburantes (por debajo de 7%), ya que así es como lo comercializan en las gasolineras. Esto se debe a que la adicción de biocombustibles a los combustibles fósiles tradicionales mejora las características finales del combustible.

El biogás, sin embargo, sí tiene un uso más extendido, ya que en determinados ámbitos se está introduciendo como sustituto al gas natural. Su uso destaca especialmente en las plantas de gestión de residuos donde se obtiene el biogás como residuo del proceso, por lo que su reutilización no conlleva ningún coste. En estas instalaciones se suele utilizar para generar electricidad o calor en calderas para ACS o para procesos.

Nuevos biocarburantes

aceite de algas, uno de los nuevos biocarburantes

Además de los biocarburantes comentados, hay estudios actuales centrados en el desarrollo de nuevos biocarburantes. En este sentido, resultan especialmente interesantes las investigaciones centradas en el desarrollo de una técnica para obtener un aceite de algas cultivadas que se usaría como biodiésel.

En definitiva, los biocarburantes son una alternativa a los combustibles fósiles con un gran potencial que necesitan desarrollarse para convertirse en un sustituto real. Los últimos avances parecen indicar que pueden llegar a ser una importante fuente de energía en el futuro.

¿Hasta dónde crees que llegarán estos combustibles?, ¿sabías que puedes obtener combustible a partir de productos como el aceite o el maíz?

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