Aerogenerador flotanteLos molinos flotantes se presentan como una buena solución en profundidades que exceden los 30-60 metros, ya que el anclaje de estos gigantes marinos se complica a medida que se alejan de la costa y aumenta la distancia al fondo marino. Aunque también tienen sus dificultades: el encarecimiento de la conexión de las líneas eléctricas a tierra (al estar más alejados) y las complicaciones técnicas para conseguir la estabilidad de estos aerogeneradores que flotan en una situación de fuerte oleaje y viento.

Para superar estas dificultades, el proyecto Deepwind combina varios elementos de última generación: una turbina eólica de eje vertical -la forma de sus aspas está basada en el diseño Darrieus-, un transmisor de potencia y un sistema de control incorporado en la base del eje submarino, que se sostendrá en una estructura marina giratoria y flotante. El proyecto, que finalizará en 2014, trabaja en un prototipo de 5 megavatios (MW), que será sustituido en una segunda fase por una turbina eólica de 20 MW.

El proyecto cuenta con el respaldo del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea, con una ayuda de tres millones de euros, lo que demuestra el interés creciente de la UE por la energía eólica marina como elemento clave en el futuro de las energías renovables.

Deepwind no es la primera turbina eólica que flota en los mares de Europa. La petrolera noruega StatoilHydro inauguró en septiembre de 2009 Hywind, un enorme aerogenerador con aspas de 40 metros en aguas del Mar del Norte, a 12 kilómetros de la costa. Este aerogenerador mide 100 metros de altura y es capaz de soportar olas de hasta 30 metros. Y también en Noruega se está construyendo la turbina eólica más alta del mundo, Enercon E-126, de la compañía Sway en colaboración con la empresa pública Enova.

No pasarán muchos años para que los parques eólicos flotantes abastezcan a las ciudades de una electricidad limpia que respete el medio ambiente.

Fuentes: Elaboración propia / Ecolosfera / Statoil / © imagen Statoil

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