Solar DecathlonSolar Decathlon nació en 1999 de la mano del Departamento de Energía de Estados Unidos. Tras su primera edición celebrada en Washington, el evento ha pasado por España, China y Francia. En el concurso participan estudiantes, profesores, investigadores, y miembros del sector privado. La competición tiene por objeto fomentar la participación del sector privado en el sector de la energía y promover el desarrollo sostenible y la ordenación del territorio. El ganador es el equipo que mejor combina la accesibilidad, atractivo para el consumidor, y la excelencia en el diseño, con la producción de energía óptima y la máxima eficiencia.

Empresas Municipales de Cali ya ha manifestado su apoyo al proyecto: la “meta es que los techos de Cali se vuelvan generadores de energía, una fuente de ingresos”, anunciaba su gerente, Oscar Pardo, presente junto al alcalde Guerrero en la firma del memorando de entendimiento en Washington.

El concurso Solar Decathlon junta estudiantes universitarios y centros de investigación de todo el mundo que presentan sus proyectos para desarrollar modelos de viviendas solares energéticamente sostenibles y, sobre todo, accesibles. Y no son sólo modelos en un papel: los prototipos de las casas solares se fabrican a escala real y se pueden visitar.

Son edificaciones bioclimáticas, que deben ser autosuficientes, sostenibles y prototipos realmente industrializables. Las casas aprovechan la luz del sol a través de placas solares y generan su propia energía, o recogen el agua de la lluvia, o cuentan con paneles móviles dentro para orientarlos según la luz en cada estación del año, o tienen paredes recubiertas de plantas que permiten refrescar o abrigar la vivienda según la estación del año.

El impacto de Solar Decathlon

“Esta vez, al término del evento, no se levantarán los pabellones, que son las casas a construir con estas tecnologías. Los dejaremos ahí para que sea un barrio modelo que servirá de laboratorio y referente”, explicaba el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero. La idea es que el concurso genere impacto a largo plazo.

Uno de los puntos claves de Solar Decathlon es el precio de las viviendas: deben ser viables, factibles de ser llevadas a la práctica y a la realidad. Ahí está uno de los desafíos de los estudiantes que compiten. Además se trata de que estas viviendas sean generadoras de recursos propios y juntas puedan incluso vender el excedente de la energía producida.

Otro beneficio de que los diferentes prototipos se queden en la ciudad colombiana es que sirvan como foco de “atracción turística y de iniciativa para empresas privadas latinoamericanas que trabajen en el ámbito del desarrollo urbanístico sostenible”, opinaba a su vez Amilkar Acosta, ministro de Minas y Energía.

Fuentes: Solar Decathlon | El País.com.co | Caracol

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