Energía solar térmicaExisten dos sistemas para producir electricidad por energía solar térmica: de alta concentración y de baja concentración.  El sistema de baja concentración, el más extendido comercialmente, emplea unos colectores de luz instalados en los tejados de las casas, con los que es posible cubrir las necesidades básicas de un hogar, como  calentar agua o dotar de calefacción a las habitaciones. Estos sistemas parabólicos operan a temperaturas de entre 100 y 400ºC. La energía térmica procedente de los rayos solares llega a los captadores, calentando el fluido que circula por su interior (agua con anticongelante). Esta energía en forma de agua caliente llega hasta otro circuito donde se acumula en un depósito hasta poder ser utilizada. Entre sus aplicaciones destacan: el agua caliente sanitaria, la calefacción por suelo radiante, la climatización de piscinas, refrigeración y agua caliente para procesos industriales, entre otros.

La energía del sol, la más abundante de la Tierra, es renovable, inagotable y limpia, y contribuye a la reducción de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), una vivienda unifamiliar puede evitar 1,5 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año utilizando este tipo de energía limpia y sustituyendo el consumo eléctrico. Otro ejemplo: un hotel con capacidad para 400 personas puede evitar hasta 128 toneladas de CO2 al año con estos sistemas.

Centrales solares termoeléctricas

Cuando hablamos de sistemas de alta concentración, nos referimos a las grandes plantas solares termoeléctricas. El funcionamiento de una planta termosolar es similar al de una central térmica, pero con la diferencia de que en vez de utilizar carbón o gas, utiliza la energía del sol. Los rayos solares se concentran mediante espejos curvos o discos parabólicos en un receptor que alcanza temperaturas de hasta 1.000 ºC. Este calor se usa para calentar un fluido y generar vapor, el cual mueve una turbina y produce la electricidad.

A diferencia de otros países, España tiene la ventaja de que recibe una gran cantidad de radiación solar al año, sobre todo en la mitad sur. Esto hace que nuestro país pueda convertirse en el futuro en un gran exportador de energía verde. Según datos de Protermo Solar, además de las centrales que ya están operativas, para 2013 se espera que haya en funcionamiento unas 60 plantas, que en su conjunto contarán con alrededor de 2.500 MW de potencia instalada. Consulta el mapa de la Industria Solar Termoélectrica en España.

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