Según las estimaciones del gobierno, en Amsterdam, el número de bicicletas sobrepasa al de ciclistas, habiedo 881.000 bicis para 810.000 usuarios. Y es que, además, en las últimas dos décadas, el porcentaje de personas que utiliza este medio de transporte para moverse por la ciudad es del 57%. Sin embargo, sólo existen 400.000 espacios especialmente diseñados para aparcarlas. 

Como se puede apreciar, las infraestructuras de la ciudad no se adecúan a las necesidades de sus ciudadanos. Sólo en 2013, las autoridades han tenido que multar 73.000 bicicletas que no estaban aparcadas correctamente. Lo que supone un coste de 70 €  por bicicleta.

A pesar de todo, el gobierno ha invertido 200 millones de euros para mejorar las infraestructuras, incluyendo carriles bici y 21.500 espacios de aparcamiento para el año 2030. Dentro de estos proyectos de mejora, se incluiría la construcción de un estacionamiento acuático cerca de la Estación Central para 7.000 bicicletas. Este nuevo aparcamiento conectará con los túneles del metro y el tren, para facilitar su uso a los ciclistas.
Además, se construirán dos plataformas flotantes con espacio para 2.000 bicicletas, pero no estarán terminadas hasta 2020.

En conclusión, la capital europea del ciclismo se ha visto saturada en cuanto al uso de la bicicleta y ha tenido que echar mano de la creatividad a nivel arquitectónico para conseguir dar solución al problema.

Fuentes: Ecoosfera | The Telegraph | Mnn | Fastcodesign 

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