¿Le suena raro el término ‘electrolinera’? Es normal: tiene ya cierto recorrido, pero no hace tanto que lo incorporamos. Una electrolinera es una estación de servicio donde, en lugar de gasolina, se dispensa energía para recargar las baterías de los carros eléctricos. Aquí también se pueden enchufar los carros híbridos y las operaciones que efectuaremos (repostar electricidad o recambiar las baterías)

Hay dos clases de electrolineras: las de recarga y las de recambio de batería. El problema de las segundas es la variedad de modelos de baterías, puesto que aún no existe una batería universal.

En el caso de las de recarga, puede ser que usted enchufe su carro eléctrico en su casa, por la noche, mientras duerme, y piense que no las necesita, pero ¿qué pasa si se queda sin recursos a medio camino, sobre todo si se trata de un viaje largo? Puede acudir a una electrolinera, cuyo nombre, como se puede imaginar, nació de la unión de los términos electricidad y gasolinera. Aunque es verdad que uno de los grandes problemas es que aún no existen suficientes puntos de recarga repartidos en las ciudades, con la fuerza que poco a poco van cobrando los vehículos eléctricos, las veremos proliferar cada vez más. En el caso de Bogotá, existen varias electrolineras: una en el Parque Tercer Milenio, con diez puntos de recarga. Otra, en Praco Didacol, con siete puntos con enchufe. Espacios como centros comerciales, o parqueaderos públicos se presentan como buenas opciones de futuro.

Otro problema de estas estaciones es que el tiempo de recarga completa de un vehículo puede resultar demasiado largo (por ejemplo, se calcula que un Nissan Leaf, con una batería de 24 kilovatios-hora tardaría unas siete horas en recargarse), aunque lo más normal es que sólo se requiera una recarga para continuar un tramo, ya que la mayoría de conductores recargarán su carro en casa, por la noche. Y si la electrolinera tiene mayor potencia, esos tiempos de espera serán menores. Las más modernas están pensadas, como decíamos, para una recarga de diez minutos.

¿Cómo funcionan?

En el caso de las electrolineras de Bogotá, los usuarios cuentan con unas tarjetas de recarga de Codensa y Emgesa, y la recarga para estos carros sustentables sale mucho más barata que si utilizaran combustible (105 pesos por kilómetro), además de no perjudicar al medio ambiente.

La electrolinera de Codensa cuenta además con recarga rápida: es posible recargar el 50% de la batería del automóvil en 15 minutos y el 80% en media hora.

La forma de empleo es prácticamente la misma que en una gasolinera tradicional: nos acercamos al dispensador y enchufamos la manguera a nuestro carro. Sólo que en lugar de derivados del petróleo éste consumirá electricidad, una energía mucho más limpia y beneficiosa para el planeta.

Y no podemos dejar de mencionar la primera estación de recarga eléctrica de Bogotá situada en el parqueadero de Unicentro Bogotá. Se trata de una estación equipada con conectores compatibles con todas las marcas, dos de recarga rápida y tres de recarga convencional en donde podrán cargar simultáneamente dos vehículos,  por espacios desde 15 mínimo hasta seis hora. Este punto tiene una capacidad real de hasta 96 recargas diarias, lo que supondría atender 280 vehículos al mes.

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