De acuerdo a las cifras oficiales de la ciudad de Buenos Aires, sólo en los tres primeros meses del año se recolectó la misma cantidad de material reciclable que durante la segunda mitad de 2014, es decir, unas 230 toneladas, algo que en una ciudad en la que se generan unas 6.000 toneladas diarias de basura tiene su innegable importancia.

La cantidad de residuos no es el único dato significativo en el balance de este primer trimestre de 2015, sino también el número de personas que acudió hasta estos puntos verdes: más de 48.000 vecinos aportaron su granito de arena al cuidado del ambiente. Durante el mes de julio, los residuos recolectados superaron las 94 toneladas, con un promedio de casi 4 kilos de materiales por persona.

El grado de concientización va en aumento, más aún considerando que la instalación de estos puntos verdes tan sólo tiene un 1 año a sus espaldas. En la actualidad existen en la capital porteña 32 puntos verdes y el material que más recolectan son el papel y el cartón, que representan el 32% del total de los materiales. A continuación le seguiría el plástico (28%), el vidrio (24%) y el tetrabrik (12%), siendo el metal, los pequeños electrodomésticos y los aparatos electrónicos en desuso los desechos minoritarios (4%).

Para estos últimos residuos, más pesados que el cartón o el vidrio y, por lo general, de mayores dimensiones, también se han puesto en marcha los puntos verdes móviles, que recorren los barrios para recolectar los denominados RAEEs (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos).

Estos datos son muy buenas noticias, dado que de las 6.000 toneladas de basura generadas por día en Buenos Aires, hasta hace muy poco únicamente se recuperaban 1.000 de los residuos domiciliarios. Los puntos verdes y, sobre todo, el compromiso y la cooperación ciudadanas están cambiando eso.

A fin de cuentas, el éxito de los puntos verdes depende de los vecinos que, previamente en sus casas, han tenido que realizar una separación selectiva de la basura por materiales. Materiales que, tras su paso por los puntos, irán a parar a alguno de los ocho Centros Verdes de la ciudad donde, además, se genera empleo sustentable: las cooperativas de recuperadores urbanos se encargan de su clasificación para venderlos y, posteriormente, ser reinsertados en el proceso productivo.

Fuentes: Ecoticiasargentina | Buenosaires | La Nación | Parlamentario

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