LA RECICLERÍA: EDUCACIÓN PARA UN MUNDO MEJOR

El modelo revolucionario de un instituto parisino para formar agentes del cambio.

El Liceo Polivalente Lazare Ponticelli es una de las escuelas de educación secundaria más innovadoras de Francia. El Ponticelli acoge en torno a 100 alumnos cada año, que bajo la dirección de 10 profesores retoman los estudios que un día abandonaron en una formación puente hacia la Universidad o la Formación Profesional. Lo que caracteriza esta escuela es la alternancia de la educación en las materias más tradicionales, con el aprendizaje de un oficio a través de técnicas de reciclaje. El formato es sencillo: durante un año los alumnos aprenden las materias básicas por la mañana y un oficio por las tardes, ya sea el trabajo de la madera o de la electrónica.

Los jóvenes del liceo disponen de un enorme taller de trabajo, herencia del pasado como escuela de oficios de este instituto. En el taller se amontonan cientos de objetos que los vecinos del barrio han traído con la esperanza de que sean recuperados: desde muebles a pequeños electrodomésticos u ordenadores. Sobre las diferentes mesas de trabajo se mezclan los conocimientos de los profesores, la habilidad y fuerza del trabajo de los alumnos y el interés de los vecinos. Es la interacción de estos tres actores la que fundamenta este modelo de educación revolucionario.

Si el reducido número de alumnos permite una formación mucho más personalizada, la participación vecinal resulta fundamental en el mantenimiento de este proyecto. Gracias al aporte de objetos para reciclar los alumnos disponen de material sobre el que trabajar. Han sido esenciales para conseguir tal éxito las campañas de sensibilización que se han llevado a cabo a nivel local y sobretodo conseguir implicar en el proceso de reciclaje al tejido vecinal.

En el Liceo Ponticelli los vecinos del distrito 13, encuentran todos los días las puertas abiertas para llevar los objetos que deseen reciclar. Además todas las semanas se dedica una tarde a los talleres de reciclaje conjuntos de profesores, vecinos y alumnos. También esa tarde el instituto está abierto como taller de auto-reparación de bicicletas, uno de los proyectos que más éxito tienen no sólo en este lugar, sino que ya se extiende a través de modelos cooperativos por todo París. Una vez al mes el instituto organiza jornadas de concienciación y de reciclaje fuera de sus muros, habitualmente frente al ayuntamiento del distrito.

Además de la participación vecinal y la motivación de los estudiantes es la implicación a fondo del equipo docente la que consigue llevar adelante este ambicioso proyecto. Los profesores en este instituto conocen a fondo cada una de las historias de sus alumnos, a los que hacen sentirse como en una gran familia y les devuelven la pasión por el trabajo y los estudios. Gracias al duro trabajo de estos docentes cada año los alumnos tienen la oportunidad de participar en un proyecto de ayuda humanitaria a través de la construcción responsable y el reciclaje. Los proyectos que los alumnos han llevado a cabo en los últimos 15 años van desde la provisión de material informático a comunidades de Senegal hasta la construcción de un centro ocupacional sostenible en Nicaragua.

En Twenergy quisimos visitarlos para hablar un poco más con estos auténticos actores del cambio. Quedamos impresionados con el ambiente que se respira en este centro donde gentes de todas las edades se reúnen para compartir, aprender y trabajar por un mundo mejor. Centros como éste podrían apuntar hacia un futuro de la educación más práctica, responsable y sostenible.

¿Qué te ha parecido el artículo «LA RECICLERÍA: EDUCACIÓN PARA UN MUNDO MEJOR»?

Comparte en Twenergy tu opinión sobre este tema, intercambia información con otros usuarios o plantéanos tus dudas.

0 Comentarios

Comunidad Twenergy

Únete

La comunidad con más de 50.000 usuarios donde podrás participar y compartir tu opinión sobre eficiencia energética