Coches híbridos¿Qué es un vehículo híbrido?

El vehículo híbrido combina un motor eléctrico con el motor de explosión de los coches convencionales. Cada motor entra en funcionamiento según las circunstancias de la conducción. El motor eléctrico es el que se encarga del arranque del coche, evitando de esta forma la emisión de gases que se producen en esta fase y el consumo de combustible. Cuando se supera una velocidad, que suele ser 25-30 Km/h, entra en funcionamiento de manera automática el motor de combustión, que se utiliza para velocidades superiores.

Cuando se alcanzan velocidades altas, como en carretera o adelantamientos, el motor eléctrico se pone en marcha junto con el de combustión, lo que aporta un aumento de potencia y seguridad.

¿Cómo se carga el coche híbrido?

En muchos casos se confunde el coche eléctrico 100% con el coche híbrido. Los eléctricos hay que “enchufarlos” a la red, pero en el caso de los híbridos no. Estos vehículos aprovechan la energía cinética del movimiento del coche, frenado, aceleración…y lo transforma en energía eléctrica. Esta se acumula en una batería que se recarga a través del motor de combustión, cuando está en funcionamiento.

Ventajas e inconvenientes

Una de las ventajas más importantes es que a bajas velocidades, al utilizar sólo el motor eléctrico, la emisión de gases que se produce al arrancar o el ruido que se genera en este proceso se elimina. Esta es la razón por la que la utilización de vehículos híbridos se hace muy ventajosa en áreas urbanas, donde las velocidades que se alcanzan son bajas.

La conducción de este tipo de automóviles es exactamente igual que los convencionales, no requiere de un aprendizaje nuevo.

El inconveniente más significativo es que su precio es todavía bastante elevado, lo que hace que muchos usuarios no puedan adquirirlos. Se están dando ayudas y subvenciones para fomentar su uso y facilitar su adquisición.

Los coches híbridos tienen un peso más alto ya que, además de todo lo que llevan los coches convencionales, hay que añadirle el peso del motor eléctrico y todos los elementos necesarios para su funcionamiento. Para compensar se construyen los coches con materiales más ligeros, pero aún así su peso es superior.

Debido a la disminución del ruido a bajas velocidades, la conducción de estos vehículos se vuelve más peligrosa en zonas urbanas, aumentando la posibilidad de atropellos a los peatones. Se está estudiando introducir algún ruido artificial y no perjudicial para el medio ambiente de manera que alerte a los viandantes.

Poco a poco los vehículos híbridos se van abriendo paso en el mercado, se van mejorando sus prestaciones y reduciendo sus precios. No es descabellado pensar que en un futuro no muy lejano estos vehículos suplanten a los coches convencionales.

Fuentes: TwenergySoliclima / Terra / Flickr

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