Cada vez son más los estudios que demuestran que los pintalabios y brillos convencionales que encontramos en el mercado contienen distintos tipos de metales, como plomo, cromo, cadmio, aluminio, entre otros, lo que perjudican seriamente nuestra salud. La alternativa más natural y saludable es crear nuestros propios pintalabios, que además de ser más seguros, son antialérgicos y se pueden personalizar con el color que más nos guste.

Los productos naturales que se utilizan para hacer el pintalabios casero son básicamente tres: la cera de abeja, que protege la piel; la manteca de karité, muy hidratante y suave para la piel; y el aceite de ricino que ayuda dando brillo, hidratación y volumen a los labios. Basta con utilizar una cucharada de cada uno de ellos para crear una base de pintalabios incoloro.

El siguiente paso es aportar color. Para ello se utilizan colorantes naturales, como el polvo de remolacha para conseguir tonos rojizos; la canela o el cacao en polvo para los marrones; o la cúrcuma en polvo para quienes busquen colores más anaranjados. También se puede añadir un poco de sabor al pintalabios con unas gotitas de aceite esencial, por ejemplo, de árbol de té, almendras o aceite de coco.

La receta es muy sencilla: se ponen los ingredientes de la base al baño María (también se puede utilizar el microondas). Una vez derretidos, se mezclan y se añade el pigmento deseado. La cantidad depende de la intensidad de color que se busque. Antes de que se enfríe la mezcla hay que envasarla en algún molde, bote pequeño de vidrio o incluso en algún tubo de pintalabios ya gastado. Cuando se solidifique, el pintalabios natural y casero estará listo para usar.

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