Simbolo del Camino de SantiagoUn proyecto denominado ‘Los árboles del Camino' que, con un coste cercano a los tres millones de euros, da vida a las veredas del camino con especies, según el tramo, como el haya, la sabina, el abedul, la encina, el pino, el castaño, el acebo, el serbal y el rebollo. La entidad gestora del proyecto es la Fundación de Patrimonio Natural, que se encargará de las labores de mantenimiento constante durante todo el año.

Este proyecto de reforestación engarza directamente con el desarrollado también por la Fundación + árboles, que este año santo ha repartido 150.000 bolitas de semillas en los diferentes albergues del Camino. De este modo, los propios peregrinos podrán distribuir aleatoriamente las semillas por sus rutas. El método seguido se denomina ‘nendo dango', esto es, un cóctel de semillas autóctonas recubiertas por una bola de arcilla de modo que ésta protege el contenido hasta la llegada de las lluvias y su posterior germinación.

La segunda parte del proyecto, contempla la construcción de un vivero en el que se plantarán las semillas que traigan los propios peregrinos desde sus respectivos lugares de origen. La idea que subyace es, no sólo que el peregrino visite la planta años después y, tras haber guardado su referencia, pueda ver la evolución naturales de su semilla, sino también que se produzca un intercambio cultural. El edificio, cuya ubicación aún no ha sido determinada, tendrá forma de vieira, símbolo inconfundible para los peregrinos.

Como ya sucediera con el interés turístico-artístico, con ‘Los árboles del Camino' se suma al origen religioso del Camino de Santiago un componente natural que sin duda atraerá al peregrino. No en vano, el entorno natural por el que discurren sus diferentes rutas contiene una riqueza de biodiversidad sin igual. En este sentido, la Consejería de Medio Ambiente y la Fundación Pública de Castilla y León prevén la construcción de infraestructuras de cobijo, así como de mejoras en la accesibilidad del Camino, para que tanto discapacitados como niños y miembros de la tercera edad disfruten de estos enclaves naturales. En definitiva, un motivo más para conocer la ruta Xacobea y los tesoros que encierra en su interior.

Fuentes: Elaboración propia / ecologiaverde.com / elmundo.es / adn.es / flickr.com

Escribe un comentario